El nuevo Gobierno ha prohibido el aterrizaje del avión del depuesto presidente
Al menos un muerto entre los partidarios de Zelaya
domingo 05 de julio de 2009, 17:58h
El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, aterrizará en El Salvador y no en Tegucigalpa después de que el nuevo Gobierno de su país prohibiera el aterrizaje del avión en el que viajaba. Zelaya ha estado acompañado por el presidente de la Asamblea General de Naciones Unidas ya que los presidentes de Argentina y Ecuador, y el jefe del Estado paraguayo han decidido no viajar finalmente con él.
Simpatizantes que esperan el regreso del depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, y miembros del Ejército se enfrentaron este domingo en un extremo de la pista del aeropuerto de Tegucigalpa, choques que según le confirmó la Cruz Roja Hondureña a Efe han dejado al menos un herido.
Testigos presenciales indicaron a Efe que se han producido disparos y al menos tres heridos, aunque sin precisar la procedencia de esos disparos, durante las manifestaciones de los seguidores de Zelaya, que estaría próximo a arribar procedente de Washington.
La Cruz Roja también informó que varias personas han tenido que ser atendidas por los efectos de los gases lacrimógenos lanzados por los militares para dispersar a los manifestantes.
Los incidentes se produjeron en el extremo sur de la pista del aeropuerto internacional Toncontín, cuando un grupo reducido de seguidores de Zelaya intentó entrar a la pista y fue repelido por militares con bombas lacrimógenas y disparos, según varios testigos.
Tras los hechos, los militares se replegaron y un contingente policial tomó el control de la cabecera sur de la pista, dijo a Efe un oficial de la Policía.Horas antes, la movilización de miles de personas favorables a Zelaya había hecho retroceder el dispositivo de seguridad establecido por militares y policías ante la terminal aérea de Tegucigalpa para contener la marcha.
Sin embargo, hasta ahora los manifestantes no han podido entrar en las instalaciones del Toncontín, que sigue bajo control de la Policía y los militares, según constató Efe.La multitud cubre el amplio tramo de un bulevar frente al aeropuerto internacional, donde espera recibir al depuesto presidente, quien tiene previsto llegar hoy desde Washington, una semana después de haber sido derrocado por los militares.
Tras pasar los retenes, los seguidores de Zelaya cantaron el himno nacional con el puño izquierdo levantado y, al transcurrir la marcha, policías y militares prácticamente pasaron "de guardianes a espectadores" desde una orilla del bulevar y lugares elevados del sector.
Los manifestantes portan banderas de Honduras, del gobernante Partido Liberal y del minoritario partido Unificación Democrática (UD, izquierda), entre otras, así como fotografías de Zelaya y pancartas con consignas a su favor.
Además, corean las antiguas consignas que Zelaya, conocido popularmente como "Mel", utilizó en su campaña para las elecciones que ganó en 2005: "¡Urge Mel!", "¡Viene Mel!" y "Si éste es el pueblo, el pueblo dónde está".
Los manifestantes también lanzan fuertes críticas al cardenal Oscar Rodríguez, quien el sábado respaldó, en nombre de la Iglesia católica hondureña, el derrocamiento de Zelaya y le pidió a éste que no regrese al país para evitar "un baño de sangre".
Los dirigentes de la marcha, que se ha producido con bastante orden, han insistido a sus seguidores en que eviten la violencia, y estos últimos han llegado al extremo de aplaudir a los efectivos policiales y militares por haberles permitido el paso.
El aeropuerto capitalino sigue abierto al tráfico aéreo, aunque varias aerolíneas han suspendido sus vuelos. Zelaya viaja procedente de Washington, pero el nuevo Gobierno de Roberto Micheletti, quien le sustituyó el domingo pasado tras su derrocamiento, ha anunciado que no permitirá que aterrice su avión por "prudencia", entre otras razones.
Sobre Zelaya pesa una orden de captura, acusado de delitos relacionados con una consulta que pretendía celebrar el domingo pasado para instalar una Asamblea Constituyente, que había sido declarada ilegal y quedó frustrada por su defenestración por los militares, que lo detuvieron en su casa y lo enviaron a Costa Rica.Para los detractores de Zelaya, su iniciativa de reformar la Constitución tenía como fin perpetuarse en el poder.
El avión de Zelaya aterriza en Nicaragua
El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, aterrizó en Managua después de no haber podido hacerlo en el aeropuerto de Tegucigalpa, informó Telesur.
Un corresponsal de la cadena multiestatal que, junto con otros periodistas, viaja en el avión con el que Zelaya pretendía volver hoy a su país precisó en un contacto telefónico con el canal que estaban llegando a la capital de Nicaragua. Poco después, en nuevas declaraciones desde la aeronave, el mandatario depuesto señaló que piensa comunicarse inmediatamente con el secretario general de las OEA, José Miguel Insulza, y los presidentes de Argentina, Cristina Fernández; de Paraguay, Fernando Lugo, y de Ecuador, Rafael Correa, que viajaron a El Salvador.
Comentó que se iba a decidir si viajaba en las próximas horas de Managua a San Salvador o iban a mantener primero una conversación telefónica.Minutos antes, cuando su avión, de matricula venezolana y con tripulación también de ese país, estaban aún sobrevolando Tegucigalpa, Zelaya dijo que impedían el aterrizaje al haber colocado unos vehículos en las pistas.
En sus declaraciones a Telesur, Zelaya manifestó que se ha entorpecido el aterrizaje de la aeronave, y que incluso se les había dicho que el vuelo iba a ser "interceptado por la fuerza aérea".En las imágenes que emitía en directo Telesur se podía observar unos vehículos en la pista del aeropuerto de la capital hondureña donde tenía la intención de aterrizar el avión que llegó a Honduras desde Washington llevando a bordo a Zelaya y al presidente de la Asamblea General de la ONU, Miguel D'Escoto.