Proyecto español pionero en Europa
Investigadores aragoneses desarrollan un sistema de sensores inalámbrico contra incendios
viernes 10 de julio de 2009, 16:28h
Científicos españoles trabajan en un método para la prevención o detección precoz de incendios en los bosques. Consiste en un sistema de sensores semejantes a pequeñas estaciones meteorológicas que repartidos por el área a proteger, a una distancia de entre 30 y 200 metros, localizarán el fuego en el mismo momento de producirse.
Investigadores aragoneses desarrollan un sistema de sensores inalámbricos para la prevención, detección y seguimiento de incendios forestales, que será el primero en Europa y que consiste en la instalación en zonas boscosas de "pequeñas estaciones meteorológicas", separadas de 30 a 200 metros.
El prototipo de este sistema, cuyo desarrollo acabará a finales de año, se probará en la primavera de 2010 en algún bosque de Aragón aún sin determinar, ha explicado este viernes el investigador principal del proyecto, Nicolás J. Medrano, del Grupo de Diseño Electrónico del Instituto de Investigación de Ingeniería de Aragón (I3A).
Según Medrano, hasta ahora sólo se ha experimentado con un método similar en Estados Unidos, Canadá y Corea del Sur.
La investigación está financiada con 35.000 euros de la Obra Social "la Caixa" y se enmarca en el convenio suscrito entre la entidad de ahorro y el Departamento de Ciencia, Tecnología y Universidad del Gobierno de Aragón.
El director general de Investigación, Innovación y Desarrollo del Gobierno aragonés, José Luis Serrano, y el director del área de negocio de "la Caixa" en Zaragoza, Rafael Parra, han destacado el valor de este proyecto pionero en Europa.
Su investigador principal ha explicado que la red estará compuesta por pequeños nodos independientes, (una especie de ordenadores del tamaño de una tarjeta bancaria), que disponen de un microprocesador; un transceptor para enviar y recibir datos por vía inalámbrica, parecida al Bluetooth o al Wi-Fi; batería con una duración no inferior a un año y los sensores correspondientes.
Estos nodos son capaces de obtener medidas de diferentes características del entorno, como la humedad del ambiente y del suelo, la velocidad del viento, la temperatura, la presión atmosférica o el humo.
Medrano ha explicado que dependiendo de la superficie que se quiera vigilar y de la orografía del terreno el número de nodos puede variar, puesto que el alcance aproximado de estas "pequeñas estaciones meteorológicas" es de entre 30 y 200 metros.
Los datos, una vez recogidos, se transmiten de manera inalámbrica a un sistema central, un ordenador dotado de un programa informático creado especialmente para la monitorización y procesamiento de los parámetros almacenados.
Será una herramienta útil para reducir los efectos de los incendios y, si es posible, la cantidad, ya que se pueden detectar en cuanto se originan, agrega.