"ÓSCAR. UNA PASIÓN..."
Las aptitudes artísticas como vía de escape
jueves 21 de febrero de 2008, 17:32h
Fernández quiere también con esta cinta, rescatar del olvido a este personaje excesivo que compartió protagonismo con figuras de la vanguardia artística como Pablo Picasso o André Bretón, pero que fue proscrito por la crítica y su memoria condenada al silencio.
La película es una narración cruzada de vidas paralelas, la del pintor surrealista en la capital francesa durante la primera mitad del siglo XX, y la de Ana, en el Madrid actual, una abogada a quién se le diagnostica una terrible enfermedad terminal que le lleva a volcarse en la búsqueda de un misterioso cuadro que, según los expertos, fue la última creación de Domínguez antes de suicidarse y que podría encontrarse entre la herencia familiar de la mujer. Como nexo de unión de estas dos historias descubrimos el acecho constante del fantasma de la muerte y el objetivo común de encontrar el sentido de la vida.
Victoria Abril da vida a Ana, un personaje que, en palabras de la actriz, no tiene tiempo para vivir sus sueños y prepara su muerte, pero que encuentra en el arte un cuidado paliativo, lo mismo que el pintor canario que, aquejado de acromelagia, la enfermedad del "hombre elefante" y con problemas mentales agudos, se calmaba pintado. Joaquim de Almeida es el pintor surrealista en la película, en la que además trabajan Emma Suárez, Jorge Perrugoría, Paola Bontempi, Toni Cantó, Caco Senante, Jack Taylor y José Luis de Madariaga.