Obama, el gran beneficiado
Una acusación de adulterio golpea la campaña de McCain
jueves 21 de febrero de 2008, 17:46h
Si hay algo que los norteamericanos nunca perdonaron a Bill Clinton, al margen de su labor al frente de Estados Unidos, no fue su infidelidad con Monica Lewinski, fue su intento de ocultar algo a la opinión pública que más tarde quedó demostrado. La sociedad estadounidense asume los errores de sus líderes, pero necesitan confiar en ellos. Si no, les dan la espalda.
Un artículo publicado esta mañana en la edición on line del rotativo norteamericano The New York Times (www.nytimes.com), acusa directamente al candidato republicano John McCain de haber protagonizado una historia amorosa con Vicky Iseman, una asesora para la campaña presidencial de 2000, hace ya ocho años.
Según el diario estadounidense, un antiguo consejero de campaña de McCain tuvo que mantener a Vicky Iseman lejos del senador durante los actos públicos para tratar de impedir que se les relacionara mientras que otro ayudante se encargaba de evitar que pasara a las oficinas del partido.
No es la primera vez que el senador norteamericano es acusado de adulterio por este presunto romance con Iseman, ya que el actual presidente, George W. Bush, empleó la misma historia para desprestigiar a su adversario republicano en aquellas elecciones.
Mientras, Barack Obama, que vive su momento más dulce de la campaña, se ve con toda la fuerza necesaria para alcanzar la presidencia norteamericana. Después de adelantar a Hillary Clinton en número de delegados y de obtener 11 victorias consecutivas sobre su oponente demócrata, el New York Times le ha "regalado" una gran oportunidad, que, en un hipotético enfrentamiento contra McCain, le brindaría una importante ventaja.
Por su parte, John McCain ha negado las acusaciones vertidas sobre él que aseguran que cometió adulterio durante dicha campaña electoral y ha asegurado sentirse decepcionado con el artículo publicado en el "Times" de Nueva York ya que, según dice, es "todo mentira".
Su mujer, presente en la rueda de prensa que ha concedido en Ohio para desmentir el presunto escándalo, se ha mostrado completamente convencida de que el senador no le ha sido infiel, puesto que para él, "lo primero es su familia" y lo segundo, "su país".
Será interesante ver la reacción de Hillary Clinton -ex primera dama que ocupa, en estos momentos, el segundo puesto en el partido demócrata para regresar a la Casa Blanca- que se vio envuelta en el escándalo sexual de su marido con una becaria cuando ostentaba el cargo de presidente del país.