El ex ministro de Defensa colombiano, Manuel Santos, asistió a la Tribuna Iberoamericana, organizada por Casa de América, en donde explicó el actual contexto político, social y económico de Colombia, así como las perspectivas de futuro del país suramericano, que además de librar una guerra interna de más de seis décadas con la narcoguerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), debe hacer frente a una política de vecindad, compleja y hostil por el acercamiento de los gobiernos de Venezuela y Ecuador, con el grupo insurgente.
El ex ministro de Defensa colombiano,
Manuel Santos, asistió a la Tribuna Iberoamericana, organizada por Casa de América, en donde explicó el actual contexto político, social y económico de Colombia, así como las perspectivas de futuro del país suramericano, que además de librar una guerra interna de más de seis décadas con la narcoguerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), debe hacer frente a una política de vecindad, compleja y hostil por el acercamiento de los gobiernos de Venezuela y Ecuador, con el grupo insurgente.
Al respecto, Santos explicó que la región presenta un panorama geopolítico que vale la pena ser analizado, ya que si bien, ha habido un triunfo de las democracias sobre las dictaduras en América Latina, últimamente ese triunfo “se ha puesto en tela de juicio”, debido a que en la comunidad interamericana se
observa el surgimiento de dos corrientes que, por sus profundas diferencias, chocan entre sí.
El ex ministro expuso, por un lado, que se observa “el socialismo del siglo XXI, que yo le llamaría el
estalinismo del siglo XXI”, que son esos gobiernos alienados a la ideología de carácter populista del mandatario venezolano, Hugo Chávez o al gobierno sandinista de Daniel Ortega; mientras que existe un grupo de países que apuesta por
un modelo de gobierno “liberal, que busca respetar los principios de la democracia, la libre expresión, el respeto a la propiedad privada y el libre comercio”.
Santos subrayó que es necesario “acudir a la praxis, ser pragmáticos”, al momento de poner en marcha políticas económicas y de gobierno, porque esta condición es la que
garantiza el desarrollo de los países latinoamericanos y el fortalecimiento de las instituciones.
Sobre este asunto, destacó el papel de la administración del
presidente Álvaro Uribe en el cambio que ha experimentado Colombia en los últimos 7 años, que de ser un país peligroso, tanto para sus ciudadanos como para la inversión extranjera, hoy en día cuenta con un marco jurídico e institucional, que no sólo le han garantizado a los colombianos la seguridad de poderse desplazar a lo largo y ancho del país sin miedo a ser secuestrados por la narcoguerrilla, sino que también, ha contribuido a recuperar la confianza en el país, de un importante volumen de capital que ha beneficiado la economía de la nación y su imagen ante la comunidad internacional.
La guerra contra las FARCEl ex ministro colombiano aseguró de que la lucha del Gobierno de Uribe contra la
guerrilla colombiana ha tenido “resultados bastante positivos". "No se ha ganado la batalla contra las FARC, pero la estamos ganando”, dijo Santos, aunque admitió que “ojalá fuera con la colaboración de otros países”.
Entre las victorias que se ha apuntado Manuel Santos como ministro de Defensa colombiano, se encuentra la “Operación Fénix” en 2008, en la cual fue abatido el portavoz de las FARC, Raúl Reyes, y que desató la crítica de la comunidad internacional por haber tenido lugar en territorio ecuatoriano. Y la célebre
“Operación Jaque”, que también tuvo lugar ese mismo año, y que le valió la libertad a la senadora Ingrid Betancourt, y a un grupo de rehenes, entre ellos tres ciudadanos estadounidenses, que estuvieron cautivos en manos de la guerrilla narcoterrorista.
Frente a la problemática que supone la violencia y el narcotráfico en algunas naciones latinoamericanas, como México, Santos explicó que “el caso colombiano” presenta unas
características muy específicas, porque se “se ha atacado toda la cadena, desde el cultivo hasta el consumo”, y que parte de la solución del problema se encuentra en poner en marcha una política de seguridad eficaz, que sea capaz de superar el miedo, porque “el país sin seguridad no puede avanzar”.
De cara a las elecciones de 2010Si bien Manuel Santos se muestra prudente ante la posibilidad de postularse a la presidencia de Colombia para las elecciones generales de 2010, el ex ministro afirma que si Uribe no llegase a optar por la reelección, él
“será el candidato”, con el propósito de poder continuar con las políticas del mandatario colombiano.
Santos asegura que parte de los fracasos políticos que han tenido lugar en América Latina a lo largo de su historia, son el resultado de la
falta de continuidad de las iniciativas puestas en marchas por los gobiernos anteriores. “Si las políticas son de calidad y esto se refleja en las instituciones del Estado y en la economía, hay que mantenerlas”.
Sin embargo, se mostró reservado sobre este tema, ya que su candidatura estaría condicionada a la decisión que tome Álvaro Uribe sobre la posibilidad de optar a un
tercer mandato consecutivo. De no seguir en la carrera presidencial el actual Jefe de Estado colombiano, Manuel Santos, el hombre duro del uribismo, continuaría con la labor de una administración, que con sus pros y contras, ha sabido restaurar la dignidad y la confianza de un país que por años, fue el gran paria del hemisferio americano.