Salvo imprevisto de última hora, Alberto Contador se proclamará este domingo vencedor del Tour de Francia 2009 y llenará de orgullo una vez más a sus paisanos de Pinto y Bancarrota. Cuando esté en el podio de París escuchando el himno nacional recordará todo el esfuerzo realizado para llegar a lo más alto y quedarán en la memoria algunos obstáculos, como un accidente hace cincos años en el Principado de Asturias, que estuvo a punto de costarle la vida.
Era la primera etapa de la
Vuelta a Asturias 2004, y, como siempre,
Alberto Contador se subió a la bicicleta con la intención de dar lo mejor de sí para poder acabar en lo más alto posible de la clasificación y obtener los mejores tiempos. Pero lo que no sabía el por entonces joven ciclista, de 21 años, era que ese día iba a volver a nacer.
Durante la carrera, sufrió una caída que le provocó unas convulsiones por las cuales tuvo que ser atendido con urgencia por el doctor Zubizarreta, quien le colocó un
tubo de Guedel que le salvó la vida. "Tuvimos la suerte de estar muy bien situados y eso facilitó las cosas porque Alberto estaba con convulsiones y unos minutos más tarde las lesiones habrían sido irreversibles", afirma
el médico Santiago Fernández Zubizarreta, en declaraciones a
EL IMPARCIAL.
Instantes después, Contador fue trasladado al
Hospital Central de Asturias, donde le detectaron un carvenoma cerebral, una malformación de la arteria congénita del cerebro de la que fue operado en Madrid y que estuvo muy cerca de obligarle a dar por finalizada su carrera deportiva.
Entonces, Contador, que siempre ha tenido madera de campeón, sacó su casta y pundonor y luchó hasta el final para conseguir seis meses después el premio más grande de su vida. En esta ocasión no fue un
Tour de Francia o un Giro de Italia, fue el mérito de no rendirse y superar su enfermedad, que le permitió volver a la competición, después de un tiempo de mucho sufrimiento.
Y como después de una mala época siempre viene una buena, poco a poco el de Pinto volvió a centrarse en el ciclismo, eso sí, con un cuidado especial, con el objetivo de entrar algún día en la historia del deporte español. Y lo consiguió. Pero lo que nadie esperaba era que lo lograra tan pronto.
Tan sólo tres años después de su caída en Asturias, Alberto Contador, contra todo pronóstico, se adjudicó el
Tour de Francia 2007. Su comienzo en la competición gala no fue nada positivo, ya que pinchó una rueda que le llevó a perder bastante tiempo. Como es normal en él, se recuperó y tras la contrarreloj de Albi se perfiló como un firme candidato al podio de París.

En la tarde del
28 de julio de 2007, Contador se llevó el
maillot amarillo y se convirtió en el sexto ciclista español en conquistarlo. Su llegada a la meta hizo recordar a la de Lance Amstrong cuando ganó el Tour tras superar el cáncer, que fue considerado por la revista Cycling como uno de los momentos más bonitos de la historia del deporte.
En octubre de ese mismo año, firmó por el
Astaná, lo que le impidió defender su título en Francia la temporada siguiente. Pero el de Pinto aceptó la medida sin una mala palabra y optó por centrarse en otros retos con los que seguir dando alegrías al ciclismo español, un deporte que ha visto reducido su número de seguidores, entre otras cosas, porque el dopaje ha hecho perder su interés.
El 1 de junio de 2008 volvió a hacer historia, al proclamarse campeón del Giro de Italia y convertirse, después de Miguel Indurain en 1992 y 1993, en el segundo español en conseguirlo. Dos meses después, en los
Juegos Olímpicos de Pekín, se quedó a tan sólo ocho segundos de la medalla de bronce, aunque días antes, ayudó a su compañero
Samuel Sánchez a llevarse el oro. Pero no se conformó y en septiembre se adjudicó la Vuelta a España, convirtiéndose en el primer español en conseguir la victoria en las tres grandes vueltas ciclistas del mundo (Giro de Italia, Tour de Francia y Vuelta a España), algo que hasta la fecha, sólo han logrado cinco ciclistas.
Pese a su éxito, Contador continúa con la humildad y timidez que siempre le caracterizó. "A Alberto no se le ha subido nada el éxito a la cabeza y sigue siendo el mismo chico que era hace cinco años", reconoce el doctor Zubizarreta. Asimismo, el médico que salvó la vida al ciclista se muestra muy agradecido por el trato recibido por Contador en los últimos años. "Cuando vino a Asturias hace un año, me llamó y nos invitó a mi hijo y a mí, a una cena que organizo aquí con un grupo de ciclistas y eso dice mucho de él".
Este domingo, el ciclismo español puede sumar un nuevo triunfo a sus vitrinas y Alberto Contador, un ejemplo de superación, hará más grande su leyenda, después de un Tour de Francia en el que ha derrotado a su compañero de equipo,
Lance Amstrong y ha hecho en más de una ocasión alarde de su generosidad dejando ganar etapas a otros ciclistas de la pista.