El campeón del Tour ha llegado a Madrid después de tres semanas duras, en las que no sólo ha peleado contra sus rivales sobre la bicicleta sino que ha tenido que defenderse incluso en el hotel. Pero ha ganado, y decenas de aficionados han arropado al pinteño nada más pisar suelo español.
Aclamado por sus vecinos de Pinto, que iban casi todos vestidos de amarillo,
Alberto Contador, el flamante ganador del Tour de Francia, ha llegado la tarde de este lunes alrededor de las 15.30 al aeropuerto de
Barajas procedente de
París.
Su familia al completo se ha acercado hasta el aeropuerto de la capital española para dar la bienvenida al doble campeón de la ronda francesa, que no paraba de sonreír y que ha salido protegido por miembros de la seguridad privada del aeropuerto.
Contador ha reconocido en Madrid que su relación con el estadounidense
Lance Armstrong, su compañero en el equipo Astaná, "es nula", y añadió que pese a ser "un grandísimo campeón",
nunca le ha tenido admiración, "ni se la tendré", añadió. El ciclista de Pinto dijo que "en este Tour han sido
más duros los días en el hotel que en las carreras en sí", ya que "la situación era tensa y delicada porque la relación entre Lance y yo se extendía al resto del staff".
Futuro inciertoPreguntado sobre su futuro, Contador no aclaró nada, y dijo que tiene
contrato con Astaná: "habrá que ver que pasa. No sé donde iré, pero tengo claro que será un equipo que esté al 100% conmigo".

El ciclista madrileño comparó su situación con la de los pilotos de Fórmula uno
Fernando Alonso y Lewis Hamilton cuando eran compañeros en McLaren, diciendo que la relación entre éstos "ilustra en cierto modo lo que he vivido. Pero sabía que si mantenía la cabeza fría y me respondían las piernas, iría bien".
Para Contador, que fue recibido en la
sede de la Comunidad de Madrid por la presidenta regional,
Esperanza Aguirre, este segundo Tour "sabe igual de bien que el de 2007 aunque hayan sido distintos. Cada uno tiene su encanto", dijo.
Respecto a la celebración del domingo en los Campos Elíseos de París, donde sonó el
himno de Dinamarca en vez del español, Contador reconoció que "fue una enorme metedura de pata", y que al poner cara de circunstancias, "rectificaron, aunque tarde". Preguntado sobre el gesto con el que celebra las victorias, Contador explicó que empezó con el disparo en 2007 "como un guiño a mis amigos", que "significa que la
victoria es para ellos".
Sobre la posibilidad de ganar cinco Tours como
Miguel Indurain, el corredor madrileño dijo que no se plantea nada ni da importancia a ese hecho. "Quiero disfrutar de la bici y establecer en cada temporada los objetivos" puntualizó el ciclista, a la vez que dijo que con él no empieza una era, sino que "eso tiene que ver más con el paso del tiempo".