Su entrada puede producirse de una forma más rápida que otras
Se acerca el sueño europeo de Islandia
sábado 01 de agosto de 2009, 02:59h
El próximo lunes los ministros de Asuntos Exteriores de los países de la Unión Europea se reunirán en Bruselas con el propósito de tratar la adhesión de Islandia, un país, de apenas 320.000 habitantes, al que la crisis económica le afectó de un modo considerable, pero que presenta una serie de rasgos que hacen que su entrada pueda producirse de una forma más rápida que otras.
La actual República de Islandia se fundó en 1944, tras aprovechar las circunstancias de la Segunda Guerra Mundial. Su economía es básicamente capitalista y depende principalmente de la industria pesquera, lo que le hace ser muy sensible a las bajadas de los precios mundiales. Por ello, la crisis económica le golpeó con gran fuerza y le convirtió en uno de los países más afectados. De hecho, sus bancos sufrieron una quiebra y una posterior nacionalización. Por ello, ante los problemas económicos y por miedo a la soledad en momentos delicados, han empezado a considerar la posibilidad de formar parte de la UE, en una situación muy similar a la de Turquía.
“En términos geográficos, Islandia está en un lugar que permitiría la expansión de la Unión Europea y que permite plantearte muchas cosas en el norte”, afirmó en declaraciones a EL IMPARCIAL el profesor de Historia Contemporánea, Florentino Portero.
Además de la pesca, la solicitante está convencida de aportar otros beneficios para la Unión, como su experiencia en la gestión de energías renovables, ya que el 80 % de su consumo energético proviene de fuentes alternativas como la geotérmica, un tipo de energía en cuyo aprovechamiento son expertos los islandeses.
Islandia tiene a su favor el hecho de que ya es miembro del Espacio Económico Europeo, algo que no tienen ninguno de los países que han solicitado su entrada como es el caso de Croacia, Turquía, Albania y Macedonia; lo que supone un grado de convergencia muy alto con la legislación comunitaria. Otro rasgo que puede acelerar las negociaciones es que es un país muy pequeño, de apenas 320.000 habitantes, cuya economía en comparación con la del resto de países es minúscula, por lo que, pese a su fuerte endeudamiento, su entrada no presentaría grandes complicaciones.
A principios de año, se rumoreó con la posibilidad de una ampliación en 2012 de la UE, en la que entrarían Croacia e Islandia, lo que llevaría a la Unión a tener veintinueve miembros, mientras que Turquía, Albania y Macedonia continuarían con sus negociaciones. Hace unos días, la primera ministra croata, Jadranka Kosor, se mostró muy contenta ante la posibilidad de convertirse en socio comunitario al mismo tiempo que Islandia, debido a los lazos emocionales que unen a ambos países, ya que el país nórdico fue el primer estado que reconoció oficialmente en 1991 la independencia croata.
Hasta la fecha, ninguno de los países se ha negado en rotundo a la posibilidad del ingreso de Islandia, aunque sí que quedó demostrado que, pese su entrada parezca ir de una forma más rápida que otras, las negociaciones van a ser duras y darán mucho de que hablar. Francia hizo notar que mientras no haya Tratado de Lisboa no tiene mucho sentido debatir sobre una nueva ampliación. Por su parte, España mostró su apoyo a la adhesión islandesa y pidió que las negociaciones no vayan en detrimento de las pendientes con los Balcanes. Asimismo, Holanda y Reino Unido no son partidarios de muchas charlas hasta que el parlamento islandés apruebe las compensaciones a los numerosos ciudadanos holandeses y británicos que se vieron afectados por la quiebra del sistema bancario de la isla el pasado mes de octubre.
“Aunque muchas personas digan lo contrario, Europa es muy plural y por ello, unos ven las cosas desde un ángulo y otros las ven desde otro”, recalcó el profesor Portero.
En definitiva, el próximo 3 de Agosto los representantes de los países de la Unión Europea tendrán en sus manos la decisión de abrir las negociaciones para la entrada de Islandia en la UE, una tramitación que por el momento, ha resultado más rápida que la de algunos países balcánicos y que no parece que vaya a ser muy complicada.