Nuevos estilos de vida: ¿Son saludables?
sábado 23 de febrero de 2008, 00:20h
La semana pasada se celebraron en Madrid, en el Hospital Doce de Octubre las XVI Jornadas de Vacunación Internacional, con una enorme calidad en su contenido científico, éxito de asistencia y renovado entusiasmo por parte de los organizadores y asistentes. Y es que todos sabemos que "más vale prevenir que curar". Pues bien en el siglo XXI el papel preventivo de las vacunas no ha pasado de moda, sino que muy por el contrario está absolutamente de actualidad, no en vano, gracias a las vacunas se erradicó en 1977 la primera enfermedad infecciosa de la faz de la Tierra: la viruela.
Desgraciadamente, el "bioterrorismo" podría desencadenar una grave epidemia e incluso pandemia de viruela si los únicos especimenes aislados de virus de la viruela que existen disponibles en el Mundo (aislados precisamente en dos laboratorios de alta bioseguridad: los Centros para el Control de las Enfermedades Infecciosas de Atlanta (Estados Unidos) y el Instituto de Preparaciones Virales de Moscú (Rusia) cayeran en manos de estos grupos desaprensivos. Sin embargo, debemos ser optimistas y agradecer la fortuna de contar con vacunas capaces de ir erradicando otras enfermedades inmunoprevenibles. La Organización Mundial de la Salud cuenta con dos planes en marcha con este propósito: El Plan de Acción para la Erradicación Mundial de la Poliomielitis y el Plan Estratégico de Eliminación del Sarampión, temas que revisaremos en este rincón saludable en las próximas semanas.
Volviendo a las Jornadas del Hospital Doce de Octubre, uno de los temas estrella de las mismas fue la prevención del cáncer de cuello uterino mediante la vacunación contra el papilomavirus. La infección genital por este virus se adquiere al mantener relaciones sexuales, por lo que las campañas de prevención se orientan hacia la población más vulnerable: vacunar a las niñas (potenciales enfermas de cáncer genital) antes de mantener relaciones, y he aquí el drama de una Sociedad en la que todo vale, todo está permitido, en la que está prohibido prohibir: las niñas tienen relaciones cada vez más jóvenes, probablemente por una sexualidad mal explicada y mal entendida, lo que conlleva edades más precoces para desarrollar este tipo de cáncer, pues ni su mente ni su cuerpo está preparados para los nuevos estilos de vida de nuestros adolescentes…y la salud paga un alto precio por esta desatención.
No vean en esta opinión un consejo moralista y retrógrado que equipara la castidad a la salud. Mi pretensión es muy distinta, es forzarnos a una reflexión: hemos pasado de una gran represión a un "todo vale": el hedonismo y la falta de liderazgo en estas opiniones no son saludables, y el hecho de contar con una vacuna altamente eficaz en la prevención de esta infección, no debe hacernos caer en la trampa de no educar a los adolescentes: se les ha dicho que el alcohol es malo, que el tabaco es malo, y ahora que el sexo es malo… Y no es ese el mensaje. Prevenir mejor que curar. Los adolescentes llevan en sus venas la inquietud y las ganas de aprender: ayudémosles a descubrir un mundo más saludable: las relaciones de pareja no son experiencias fortuitas: todas dejan huella (tanto física como psíquica), por eso hay que prepararse bien: No todo vale, no todo será placer y felicidad, por ello seamos responsables: no les acusemos ni nos lamentemos si no les formamos adecuadamente en esta faceta. Desde luego no es fácil pues reciben todo tipo de mensajes por diferentes canales de comunicación: muchas veces ese exceso de información en la mayoría de las ocasiones no profesional, desinforma, pero les llega lo que quieren oír. Los chicos no reciben de buena gana los consejos de sus padres, sus profesores, educadores,... aceptan mejor a los de su "añada". Quizás ahí está la solución: si vacunamos al(a) líder del grupo y enseñamos pros y contras de una sexualidad sana y a tiempo, podemos ganar terreno a la enfermedad. En salud no todo vale, y las conductas de riesgo, son como su nombre indica: ARRIESGADAS.
El entorno del adolescente y los modelos que la Sociedad le muestra conforman su futura personalidad y no olvidemos que ellos son el Futuro: cualquier inversión de tiempo, dinero y sobre todo de educación redundará en un mejor mañana para todos. Lo contrario también es cierto, pues los estilos de vida no saludables generan enfermedad.
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Médico
PAULA MÁRQUEZ es Jefa del Servicio de Vacunación Internacional
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