Cuenta abultada en un restaurante romano
lunes 17 de agosto de 2009, 18:58h
Para los turistas japoneses que viajan por Italia, es el pan nuestro de cada día ser objeto de timos en los restaurantes o en los taxis. Últimamente ha dado vuelta por el mundo entero la noticia del caso de una pareja de turistas japoneses que se vieron obligados a pagar por su consumisión unos 700 euros, precio muy superior al que indicaba el menú, en un restaurante de Roma.
El señor Yasuyuki Yamada de 35 años de edad, hombre muy trabajador y de buen corazón, es director de una empresa distribuidora de gas de propano en la ciudad de Tsukuba a unos 50 kilómetros al nordeste de Tokio.y ahora a la vuelta de su azaroso viaje por Italia, cuenta a la prensa nipona con tranquilidad de ánimo la reciente aventura romana que tuvieron él y su compañera en un restaurante romano.
A mediados del pasado mes de junio, Yamada tuvo la idea de realizar su anhelado viaje de turismo a Italia con su pareja para disfrutar de las maravillas que ofrecía la Ciudad Eterna. Llegaron felizmente a Roma y un día, concretamente el 19 de junio para ser más exacto, entraron los dos para almorzar en un restaurante que se encontraba muy cerca de la histórica Piazza Navona. El restaurante se llamaba ‘Il Passetto’ y según decían los libros de guía turística se presentaba como un local de mucha tradición y entre los comensales se citaban los nombres como Ava Gardner, Charles Chaplin, Salvador Dalí, Grace Kelly, Harrison Ford, Leonardo DiCaprio y otras celebridades.
El local estaba casi vacío. Como la pareja no entendía italiano, un camarero que hablaba en inglés se ofreció ‘amablemente’ a ayudarles y les dijo que confiaran en él porque se ocuparía en seleccionar los platos que les habían de gustar. Así que sacaron ostras, pasta, langosta, lubina y vino. La sorpresa, según comenta Yamada, fue que sacaran un plato de espagueti con una langosta encima. Pero la mayor sorpresa surgió cuando, al terminar la comida y abandonar el local, le enseñaron la factura de 695 euros, con una propina extra obligada de 115,50 euros incluida en la factura sin su consentimiento. Como le pareció demasiado abultada la cuenta, vacilaba en firmar. Pero como el mozo le presionaba que lo hiciera indicando con un dedo el espacio que tenía que rellenar y no tuvo otro remedio que obedecerle y firmar.
El Sr. Yamada denunció lo sucedido a la comisaría de Policía más cercana. La noticia fue recibida con indignación por las autoridades italianas y el alcalde Gianni Alemanno ordenó el cierre temporal del local tanto por este timo como por algunas carencias higiénicas que encontraron en el local.
Por otra parte, la ministra italiana de Turismo Michela Vittoria Brambilla, una de las estrellas en la ‘galaxia Berlusconi’, no quiso quedarse a la zaga y pidió oficialmente disculpas a la pareja de japoneses ofreciéndoles un viaje turístico gratis por Italia. Pero el Sr. Yamada, una vez en Japón, lo rehusó cortésmente diciendo que eso no era necesario y que además no le hacía ninguna gracia la idea de viajar de balde a Italia a costa de los impuestos de los italianos .
Al saber esta reacción, la ministra Brambilla, hija de un magnate metalúrgico y conocida exmodelo de lencería, insistió en que no se preocupara por nada porque los gastos serían sufragados no por los impuestos del pueblo italiano, sino por la contribución hecha por unas empresas privadas de turismo y esperaba que el Sr. Yamada y su compañera aceptaran la invitación y que le gustaría saludarles personalmente.
A pesar de esta amabilísima y atractiva propuesta de cita por parte de la guapa ministra italiana, el Sr. Yamada, se muestra muy firme en su actitud y contesta –según informa el periódico tokiense “Asahi” - de la siguiete manera:
“Tampoco estoy dispuesto a aceptar el ofrecimiento. Espero que algún día la Ministra tenga la ocasión de visitar nuestro país, sea para promocionar el turismo de los japoneses para Italia o sea por cualquier otro motivo. Y entonces me sentiré muy feliz poder saludarle personalmente y compartir la mesa juntos para comer en algún restaurante decente de Tokio.”
Según las estadísticas de la oficina italiana de Turismo, está disminuyendo de una manera obvia el número de turistas japoneses que visitan Italia, que hasta hace unos diez años había sido el país europeo más visitado por los japoneses. En 1997 se había marcado el número de más de 2 millones de turistas japoneses en Italia, pero desde entonces el número sigue bajando paulatinamente y se prevé que este año de 2009 no podrá superar a un millón. Actualmente los países europeos más visitados por los turistas japoneses son Francia y Alemania, y se ve que Italia se quedará todavía mucho más atrás en los años venideros.
Habrá razones múltiples para este cambio en el panorama turístico de Italia. Podrían ser en parte, por ejemplo, la subida general de precios en Italia después de la unificación monetaria en el euro de 2002, la reciente subida del euro en el mercado monetario mundial, la gripe A, la crisis económica mundial, la subida de precios de los billetes de avión provocada por la alza de precios de crudo de petróleo etc., etc.
Pero los japoneses coinciden en pensar que los servicios de baja calidad y los precios inflados en el turismo italiano están provocando sin duda la desconfianza y la fuga de los turistas japoneses. No es raro oír hablar a los propios japoneses de los casos vividos personalmete por ellos de estafas en los servicios de restaurantes y de taxis en Europa –en Italia en su mayoría y en España en algunos casos- que se aprovechan de la ignorancia y ingenuidad de los turistas.
En fin, la noticia ha provocado mucho revuelo en la prensa italiana y también en la japonesa. Pero, el Sr. Yamada, muy confiado en la buena voluntad de la gente y acostumbrado a vivir con toda simplicidad en este país del sol donde un cliente puede entregar a ciegas el billete sabiendo que nunca le engañan, comenta a la prensa japonesa:
“Este es el problema de un establecimiento de Roma en particular y no es que me haya disgustado Italia como pueblo. Cuando tenga ocasión, me gustaría volver a visitarlo.”
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Catedrático de la Dokkyo University
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