Una página web abierta hace unos días en Estados Unidos pide a los norteamericanos que no viajen a Escocia y boicoteen sus productos como el whisky para expresar su rechazo por la liberación de el único acusado por el atentado de Lockerbie de 1988, el libio Abdel Basset al Megrahi por motivos humanitarios.
"Las acciones del Gobierno escocés son inexcusables. Un hombre que es responsable del asesinato masivo de
270 civiles inocentes debe estar encarcelado por su responsabilidad en este acto despiadado y a sangre fría", señala un comunicado de la web estadounidense
Boycottscotland.com, recogido por la CNN, en la que pide a los norteamericanos que no viajen a Escocia y boicoteen sus productos como el whisky para expresar su
rechazo por la liberación del único acusado por el atentado de Lockerbie de 1988, el libio Abdel Basset al Megrahi por motivos humanitarios.
"A menos que el Gobierno escocés revoque la decisión de
liberar a Al Megrahi, y si el Parlamento británico continúa evitando intervenir en esta cuestión, pedimos a todos los americanos que protesten por esta decisión boicoteando a Reino Unido y a Escocia por completo", añade el texto. Precisamente, este lunes el Gobierno escocés explica ante el Parlamento del Edimburgo, convocado con carácter de urgencia, su polémica decisión de excarcelar prematuramente al libio.
Los tres partidos de la
oposición escocesa -laborista, conservador y liberal-demócrata- han criticado la decisión de liberar a Al Megrahi, que sufre cáncer de próstata en fase terminal y acusan al Gobierno que preside el nacionalista Alex Salmond de haber hecho un enorme daño a Escocia. Por lo pronto, el ministro escocés de Justicia, Kenny MacAskill, que tomó la decisión de liberar al libio estrictamente "por compasión", según ha explicado una y otra vez, ha dicho que dimitirá si la votación en el Parlamento de Edimburgo le es adversa.
Tanto el sector turístico como la
exportación de whisky suponen ingresos de millones de libras para la economía escocesa. Según la CNN, no se sabe quién está detrás de Boycottscotland.com, pero en ella se ha incluido también parte de los discursos del dirigente libio, Muamar Gadafi, y de su hijo Saif al Islam Gadafi en el recibimiento de Al Megrahi en Trípoli.
El presidente de Estados Unidos,
Barack Obama, su secretaria de Estado, Hillary Clinton, y varios influyentes senadores estadounidenses, entre ellos Edward Kennedy, han denunciado la decisión, contra la que protestó también en términos nada diplomáticos el director del FBI, Robert Mueller, que la calificó de "burla de la justicia".
El recibimiento del terrorista en olor de multitud a su
regreso a Trípoli y la audiencia concedida por el propio jefe del Estado, el coronel Gadafi, a pesar de los requerimientos que se habían hecho desde Londres al Gobierno libio de que tratara la vuelta de Al Megrahi como un asunto privado, han enojado aún más a los familiares de las víctimas, que lo consideran un auténtico escarnio.
Un total de 270 personas murieron, once de ellas en tierra, como consecuencia de la explosión en pleno vuelo de un avión de la Pam An sobre la localidad escocesa de
Lockerbie en 1988. Al Megrahi fue condenado en 2001 a cadena perpetua por este atentado y se encontraba cumpliendo la pena en una prisión escocesa.