Ferrari y Fiat, el mismo país pero continentes que están en las antípodas el uno del otro, por lo que se refiere al tipo de coches que fabrican. Por eso, su unión para crear el Fiat 500 Ferrari es de lo más llamativo.

Todo el mundo a quien le gusta conducir ha soñado con tener en las manos un volante con la marca de Ferrari. Claro que hacerlo no es fácil. No lo es, en primer lugar, por el precio. Una máquina de esas características es una frivolidad inabordable para la gran mayoría de la gente.
Pero tampoco es fácil porque manejar un coche con medio millar de caballos tampoco está al alcance de cualquier conductor. Especialmente si lo que mueven es un coche bajo, ancho y con una visibilidad limitada. Formar parte del club Ferrari exige algo más que una economía saneada; es necesaria una habilidad en el manejo de la conducción.
¿Y si se rompiesen las dos barreras, la del precio y la de la conducción? ¿No se lanzaría el mercado a comprar Ferraris como si no hubiese futuro? Quizás, pero la marca italiana podría perder parte de su atractivo que, en parte, pasa por fabricar coches super deportivos que, por sus características, alejan al conductor medio de sus creaciones. ¿Habrá un Ferrari utilitario? En cualquier caso, no en un futuro previsible.
Pero Fiat nos va a acercar algo de Ferrari al conductor más mundano. Le rinde un homenaje precisamente con su modelo más humilde. Esta combinación de lo poderoso y lo pequeño, de lo bello y lo manejable, basado en un Fiat 500, se llama Abarth 695 Tributo Ferrari.

">El objetivo es que los propietarios de Ferrari no echen de menos su marca preferida cuando van de compras al centro comercial. No van a poner las bolsas de la compra en el maletero de su F458 Italia, claro está. Pero sí en un Abarth 695 Tributo Ferrari, que tendrá el característico manto rojo, aunque sobre un cascarón.
El corazón del Abarth 695 Tributo Ferrari, sin llegar, como es lógico, a los motores que maneja la casa deportiva, sí tiene un poder sorprendente, casi excesivo, para su tamaño. Tendrá un motor turbo de 1,4 litros con 180 caballos. Ferrari le ha cedido la tecnología para tener seis marchas, con un cambio integrado en el volante.
Ferrari también le ha cedido su sistema mejorado de suspensión, algo muy necesario para que gane estabilidad esta combinación imposible entre tamaño y motor. También le ha otorgado los calibradores de frenos Brembom con discos de 284 milímetros, que le otorgarán un mayor poder de frenada.
Tendrá ruedas con llantas de aleación de 17 pulgadas, y unos faros de xenón que tendrán una luminosidad del triple que los faros de halógeno.
No sabemos ni los precios ni cuándo saldrá al mercado este bombón.
