Un cocalero visita la Moncloa y cena en Palacio
miércoles 16 de septiembre de 2009, 00:24h
Evo Morales se vanagloriaba ayer de poder cenar en el Palacio Real de Madrid, lugar donde “se decidían invasiones”. El mandatario boliviano hacía estas declaraciones en la que creía ser la “república” de España, tras haber sido recibido por el rey de tan “republicano” país. A lo florido de sus últimas declaraciones, hay que sumar las loas hacia su política expropiatoria con que arengó a sus compatriotas en el mítin del sábado en Leganés. Y ayer, finalmente, era recibido en la Moncloa por su “amigo” José Luís Rodríguez Zapatero, con quien la sintonía era evidente.
Si se echa un vistazo a la agenda del presidente de Bolivia por tierras españolas, se verá que el tratamiento que se le ha dispensado es el más elevado posible, protocolariamente hablando. Entrevista con el Rey y con el Presidente de Gobierno, cena de gala en el Palacio Real, visita al Congreso…hasta el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón -siempre tan dispuesto para según qué cosas-, le ha dado la Llave de Oro de la Ciudad. El señor Zapatero sabrá si le convienen este tipo de amistades. El, que tan dado es a las fotos, ha salido retratado en pocos días junto a dos estadistas de la talla de Hugo Chávez y Evo Morales. No hay duda de que hay intereses españoles en ambos países, y con arreglo a ello se ha de proceder. Pero una cosa es defenderlos y otra sucumbir a los encantos de gente cuyo sentido de la legalidad democrática es, cuando menos, peculiar -por no hablar de intelecto y saber estar, entre otras cualidades-. Ya lo dice el refrán, “dime con quién andas y te diré quién eres”.