Volkswagen, con más parsimonia, cautela o pereza que otras marcas, sigue deslizándose hacia los motores eléctricos. Su gran apuesta es el pequeño E-Up, que se presenta en Frankfurt. Sólo que parece que ahora no será tan pequeño.
El grupo alemán lleva varios años desarrollando el E-Up, un modelo de coche eléctrico utilitario que los lectores de El Imparcial ya conocen bien. Estos días se ha presentado en el salón del automóvil de Frankfurt, y su primera rodada en el mercado se anuncia ya para 2013.
La casa tiene muy claro a qué mercado está dirigido el modelo. Según ha declarado Ulrich Hackemberg a Automotive News, “la razón de que estemos trabajando en un vehículo eléctrico es el mercado americano”.
Los coches eléctricos necesitan de una infraestructura propia, para poder recargar sus baterías. Estados Unidos está más preparado que otros países para albergar coches con motores que no son de explosión por varias razones.

Una de ellas es la apuesta de California por desplegar la infraestructura necesaria para los coches eléctricos. Otra, el tamaño del mercado estadounidense. La tercera es que muchos estadounidenses tienen su propio garaje, en el que pueden enchufar sus coches. Y la cuarta, acaso la más importante, es la apuesta del país por la energía nuclear.
No quiere ello decir que, aprovechando las ventajas del mercado estadounidense, no salga una versión para Europa. De hecho, está previsto que se lance una versión para Europa y otra, algo más grande, para Estados Unidos.
El coche estará movido por un motor eléctrico de 80 caballos, que tendrá una autonomía de 80 millas, gracias a una batería que se carga en 5 horas. Puede desarrollar una potencia continua de 55 caballos, suficientes para acelerar al coche de 0 a 100 kilómetros por hora en 11,3 segundos, un registro más que aceptable. La velocidad máxima, de 84 millas por hora, no es demasiado buena, aunque acaso sea suficiente.