Zelaya afirma que se han producido más de diez muertes
Fallecen dos manifestantes en los enfrentamientos con la policía de Honduras
jueves 24 de septiembre de 2009, 04:21h
Uno de los manifestantes, de 65 años, resultó herido y murió al día siguiente en el hospital. El otro es un militante del Frente nacional de resistencia que participaba en una manifestación en contra del golpe de Estado, según fuentes policiales, que no han querido dar más detalles.
Por su parte, Manuel Zelaya indicó este miércoles, en una entrevista a CNN, que tiene información de que al menos diez personas han muerto en el país en los incidentes que se registraron ayer, martes, entre sus seguidores y las fuerzas policiales. "Tengo información de más de diez personas que fueron asesinadas ayer", dijo Zelaya en declaraciones hechas por teléfono a medios de comunicación, sin que hasta el momento sus seguidores ni las autoridades hayan confirmado esos decesos. Según el presidente depuesto, que regresó al país el pasado lunes, "hay centenares de personas detenidas y, además, decenas de heridos".
Micheletti restablece el toque de queda de forma indefinida
El Gobierno de facto de Honduras restableció este miércoles el toque de queda de forma indefinida, luego de haberlo suspendido durante siete horas para permitir que la población abastecerse de alimentos y otros productos básicos.
En un comunicado difundido en conexión nacional de radio y televisión, el Gobierno dijo que el toque de queda se restablece desde las 17.00 hora del miércoles, pero dejó abierta la hora en que finalizará. "Oportunamente se informará acerca de la hora en que concluye este toque de queda", indicó el comunicado.
Durante el tiempo en que esté vigente la restricción solo se permitirá el tránsito de "ambulancias, personal médico y de enfermería que presenten autorización", añadió, y reiteró que la medida se implementa para "proteger la tranquilidad, la vida y los bienes de las personas". Efectivos de la Policía y el Ejército dispersaron hoy con gases lacrimógenos y balas de goma una manifestación de seguidores del depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, que se acercó a las inmediaciones del Congreso, en el sector céntrico de Tegucigalpa. Según testigos presenciales, en el lugar se encontraron casquillos de municiones de armas de fuego de los efectivos policiales y militares.
Este grupo de manifestantes procedía de las inmediaciones de la embajada de Brasil, donde concluyó pacíficamente una marcha de apoyo al depuesto mandatario porque un contingente de policías y militares le impidió avanzar. Zelaya se encuentra desde el lunes en la sede diplomática brasileña tras regresar por sorpresa al país. El Gobierno de facto impuso el toque de queda el lunes, pero hoy lo suspendió durante siete horas para permitir a la población que se abasteciera de alimentos, agua, combustibles y otros productos básicos.