Presupuestos contra la recuperación y el empleo
miércoles 30 de septiembre de 2009, 01:53h
Elena Salgado ha presentado en el Congreso sus primeros Presupuestos Generales del Estado como ministra de Economía. En una rueda de prensa posterior, y ante los periodistas, Salgado ha declarado muy ufana que éstos son los Presupuestos de la recuperación económica.
Esta afirmación suena chocante cuando los propios Presupuestos prevén que se destruyan más de 300.000 empleos netos. Pero Salgado se refiere a que en la segunda mitad de 2010, nuestra economía, según el Gobierno volverá a un crecimiento positivo. Sin entrar en que sea entonces o más tarde cuando cambiemos de signo en la evolución del PIB, sí podemos decir que nuestra economía necesita no menos de un 2 por ciento de crecimiento para volver a crear empleo y, con toda probabilidad, ese ritmo no se alcanzará el año que viene. El propio Zapatero midió la efectividad de su política y la medida de la recuperación en el empleo, de modo que, sólo por eso, podemos decir que los que ha presentado Salgado no son los Presupuestos de la recuperación.
Pero hay más. Por lo que se refiere al gasto, llama la atención que el gasto social encoge proporcionalmente, y eso que se contabilizan las prestaciones por desempleo y la nueva ayuda a los parados, de modo que la apuesta por la política social no se ve por ningún lado. Además, el gasto crece más que la inversión productiva, de modo que estos Presupuestos contribuirán más a encallarnos en la crisis, en lugar de salir de ella. Por último, ya asoma el aumento notable del gasto financiero, merced a un déficit y una deuda pública desbocados.
Por lo que se refiere a los impuestos, el Gobierno propone lo ya anunciado por la ministra Salgado. Zapatero y sus fieles, fuera y dentro del Gobierno, lanzan con insistencia el mensaje de que pagarán más los ricos. Forzada por una realidad abrumadora, la ministra Salgado se ha visto obligada este martes a admitir que la clase media será “la base de la recaudación fiscal”.
El aumento del gasto del Gobierno, que es improductivo, la caída en sus inversiones, más el aumento de impuestos sobre los particulares, parecen una fórmula perfecta para ahondar la crisis de nuestra economía. Por otro lado, tampoco parece que vayan a granjearle a Zapatero un apoyo político estable. En definitiva, son unos malos presupuestos y los vamos a tener que pagar los españoles a precio de oro.