Autor detenido
Una joven fallece en su casa a manos de su pareja
martes 26 de febrero de 2008, 09:56h
Una mujer boliviana de 22 años ha fallecido esta madrugada muerta en un piso de la calle Salitre, en el número 43, tras recibir varias puñaladas de su pareja, de la misma nacionalidad, informó un portavoz de SUMMA-Emergencias 112 y fuentes de Jefatura Superior de Policía.
El hombre, de 29 años, estaba sobre las 00:46 horas herido con cortes en las venas en la calle Santa María de la Cabeza, en Usera. Un mujer que le encontró telefoneó al 112, gracias a lo cual fue atendido por los sanitarios que determinaron que las heridas no eran graves.
A continuación, el propio agresor informó a la Policía Nacional de lo que había hecho a su pareja, por lo que los agentes se trasladaron al domicilio y encontraron a la joven ya fallecida a las 03:50 horas, con varias heridas en la zona torácica, de las cuales una que le afectó al pulmón, así como otra puñalada al abdomen.
El novio de la mujer ha sido detenido por la policía tras haberse confesado autor de la agresión y haber indicado a los agentes dónde se encontraba el cadáver. Según han informado fuentes de la Jefatura Superior de Policía, el hombre es Néstor Wilfredo V.S., boliviano de 29 años, que supuestamente asestó tres puñaladas, dos en el tórax y una en el abdomen, a su novia, Laura M.I., de 22 años, de l misma nacionalidad.
La mujer podría llevar muerta más de 12 horas cuando se la encontraron los médicos del SUMMA. Según ha informado la jefa de guardia Angelina Cabañas, cuando llegó el equipo médico al piso donde vivía la joven de origen boliviano, sólo pudieron confirmar su fallecimiento y estimaron que "podría llevar muerta unas doce horas y como mínimo tres".
Por su parte, un vecino que vive en la puerta contigua ha asegurado que durante la madrugada de antes de ayer oyó gritos procedentes del piso donde vivía la joven junto a su novio, Néstor Wilfredo V.S., boliviano de 29 años que ha confesado ser el autor de la agresión.Este vecino ha comentado además que la pareja llevaba poco tiempo viviendo en el edificio y que nunca les había oído discutir anteriormente.