2 millones de muertes en el mundo
España, segundo país de la UE con mayor número de casos de tuberculosis
miércoles 07 de octubre de 2009, 09:52h
Según la Organización Mundial de la Salud, España es el segundo país de la UE con mayor número de casos de tuberculosis después de Rumanía. La Gripe A ha causado 4.000 muertes en todo el mundo desde su aparición y la tuberculosis mata a 5.000 personas cada día (una cada veinte segundos).
Según datos de la OMS la tuberculosis afecta a 9,2 millones de personas en todo el mundo y cerca de 2 millones de personas mueren cada año. La bacteria causante, el Mycobacterium tuberculosis (M.tb), infecta a un tercio de la población mundial.
España es el segundo país de la UE con mayor número de casos, según la OMS, después de Rumanía. Además, la Gripe A ha producido aproximadamente 4.000 muertes en todo el mundo desde su aparición y la tuberculosis mata a 5.000 personas cada día (una cada veinte segundos).
Sin embargo, poco sabemos de esta enfermedad infecciosa que es una pandemia cada vez más amenazante y mortal debido a la creciente resistencia a los medicamentos, al aumento del número de personas coinfectadas por tuberculosis (TBC) y VIH, así como a la cifra creciente de viajes y movimientos de población.
13.000 españoles afectados por tuberculosis al año
Las autoridades y medios están ofreciendo amplia información sobre la Gripe A, pero apenas disponemos de información sobre la tuberculosis, una pandemia mundial que no solo afecta a los países en vías de desarrollo, sino también a países industrializados, como es el caso de España, donde la marginación social y el aumento de las situaciones de pobreza (el llamado cuarto mundo) están incidiendo en el aumento y propagación de la epidemia.
Todos estamos conectados por el aire, la tuberculosis es contagiosa y se trasmite por el aire. Los síntomas de la tuberculosis pueden confundirse con los de un catarro o gripe: tos seca, persistente, con una temperatura corporal que oscila entre los 37 y 37,5 grados. Puede producir cansancio intenso; malestar general; sudoración, pérdida de peso, y sangre en los esputos. Pero, en ocasiones no aparecer ningún síntoma, lo que retrasa el diagnóstico y el tratamiento posterior.
Si no recibe tratamiento, cada persona con tuberculosis activa puede infectar, por término medio, a entre 10 y 15 personas al año (según la OMS).
Un gran coste económico y humano en tratamientos y vacunas obsoletos
El diagnóstico de TBC mayoritariamente utilizado en la actualidad, el examen microbiológico del esputo, data de hace más de 100 años y detecta sólo la mitad de los pacientes nuevos. El retraso en el diagnóstico adecuado implica para los pacientes la diferencia entre el éxito o fracaso del tratamiento.
Los medicamentos existentes para TBC tienen más de 40 años y deben tomarse de forma combinada 4 tipos de ellos durante un periodo de 6 a 9 meses, lo que puede provocar el abandono del tratamiento y el consiguiente desarrollo de cepas resistentes al medicamento (que en ciertos casos alcanzan casi el 100% de mortalidad).
La vacuna contra la TBC tiene más de 85 años y si bien proporciona alguna protección contra las formas severas en niños, es poco fiable contra la TBC pulmonar, la más extendida en todo el mundo.
Todos estos métodos de diagnóstico y tratamiento obsoletos suponen enormes costes. Por ejemplo, las cepas resistentes son caras y difíciles de tratar, lo que supone una sobrecarga excesiva para los Sistemas Nacionales de Salud.
Con una mayor concienciación y compromiso por parte de los diferentes gobiernos hacia las consecuencias de esta pandemia, en un plazo de tres años podría reducirse la duración del tratamiento a un tercio y a largo plazo limitarlo a quince días, como cualquier otra infección común, hasta llegar al objetivo de eliminar la tuberculosis como una amenaza de salud mundial.
Necesidad de inversión para la investigación en herramientas más eficaces
Actualmente existen dos asociaciones que están liderando el esfuerzo global para desarrollar nuevas vacunas y fármacos contra la TBC: la Alianza Mundial para el Desarrollo de Medicamentos contra la Tuberculosis (TB Alliance) y la Fundación Mundial Aeras para una Vacuna contra la TBC.
Se trata de dos Asociaciones de Desarrollo de Productos sin fines de lucro que, con el uso de recursos colectivos del gobierno, del sector industrial, académico y ONGs, centran sus esfuerzos en diferentes aspectos de la lucha contra la tuberculosis:
TB Alliance está desarrollando medicamentos nuevos y asequibles que reducirán la duración del tratamiento, funcionarán contra la TBC resistente a medicamentos, serán compatibles con los antirretrovirales para el VIH y mejorarán el tratamiento de la TBC latente. TB Alliance ha creado el portfolio de tratamientos potenciales contra la TBC más amplio de la historia.
Aeras está desarrollando regímenes nuevos de vacunas, seguros, eficaces y asequibles para brindar protección contra todas las cepas de la TBC, para prevenir la TBC en niños, adolescentes y adultos, y para que su uso sea seguro en personas infectadas con VIH. Aeras está testando actualmente cuatro tipos de vacunas en África, Europa y América del Norte.
Sin embargo, ambas requieren de más inversiones y apoyo para poder desarrollar esas herramientas.