www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

La “Oktoberfest” americana

Artemio Benavides
x
artemiobenavideshotmailcom/16/16/24
domingo 25 de octubre de 2009, 16:28h
El fútbol “…es una especie de fe sin teología, una causa sin ideología, una pasión sin límites… una representación del pecado y la redención”, así lo dijo un norteamericano… y todavía no he acabado de entender sentencias tan cargadas de profundidad como de oscuridad.

Pero en América del Norte, el Caribe y otros pocos países tienen otra fe, distinta ideología, diferente pasión ilimitada… y es en el mes más bello –octubre–, de espléndidas lunas, que celebran el ‘entretenimiento americano’ (yanqui, para ser exactos): el béisbol, el ‘juego de pelota’ en la gran carpa que es, dicen, “el mejor béisbol del mundo”.

Durante los juegos finales de campeonato, mucha gente aquí y mucho más en Estados Unidos, se olvida de Afganistán, de la crisis económica, del desempleo reinante, de la influenza y otras penalidades. Y ustedes pueden contemplar a los ‘yanquis’ contra los ‘rojos’, a los ‘vaqueros’ contra los ‘indios’ (Cleveland) y así por el estilo, sin pesadilla de guerra fría o película de John Ford.

Allá con ustedes la cosa es distinta. Mientras que el béisbol descansará de noviembre próximo hasta abril de año próximo –un semestre–, el fútbol en general no deja de agobiar a sus fanáticos todo el año, sin descanso alguno; aquí y en el mundo entero. Los yanquis no entienden tal devoción, ni tampoco eso de empatar: aquí se trata de derrotar, aniquilar al contrario… Ah! Y no existe eso del segundo lugar: quien gana se lleva todo.

Mientras el ‘fútbol británico’ tiene pocas reglas, el béisbol es muy complicado. Pero, al menos, más cerebral y tranquilo. Recuérdese que nació en las praderas norteamericanas hace tiempo. Sus jugadores, hasta ahora, no surgen de universidades sino de diversas organizaciones independientes. Por ello, mucha gente los encuentra mal educados, mascando tabaco, escupiendo mucho y acariciándose las partes ‘nobles’ como se dice.

Pero ¡qué juegos! Donde, como dijo un gran jugador, “no se acaba hasta que se acaba”. Y el mismo personaje –Yogui Berra– exclamaba que “cuando la gente no se quiere ir, no hay quien la detenga”. El dramatismo es intenso y en este mes el juego final no tiene desperdicio. De acuerdo, es un juego donde el tiempo no cuenta, dado su origen rural americano. Pero muchos jugadores de Hispanoamérica (no entiendo eso de ‘latinos’) se distinguen en su juego. Desde luego, Cuba es cuna de grandes ‘peloteros’, pero ahora está marginada.

Un juego donde todo se cuenta y parece diseñado como un sistema de ‘checks and balances’ donde los jueces en el campo se antojan el poder judicial y donde un oponente puja por obtener el triunfo y otro lo impide… pero el paralelo no es exacto, en fin: es una forma de cultura, de tipo angloamericano.

Artemio Benavides

Historiador

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios