Locos sueltos
lunes 26 de octubre de 2009, 18:01h
Perdieron el estilo, los estribos, los papeles, se les fue la olla, en la Cámara de Diputados y en Polanco.
El mismo día, a la misma hora, el estridentismo, no el de los grandes poetas mexicanos Manuel Maples Arce y Germán Lizt Arzubide si no el que parece salir de un albañal, el de los diputados del Partido del Trabajo en la Cámara de Diputados que entre insultos y denuestos interrumpieron la comparecencia del Secretario del Trabajo.
Estos diputados que abanderan todas las causas perdidas, que forman una izquierda trasnochada e inútil que se quedaron con las camisetas del Che Guevara y que ahora arropados por Castro, Evo Morales y el infaltable Hugo Chávez dan vergüenza.
Hace mucha falta una izquierda seria, responsable con ideas y propuestas no con esquizofrenia y un alzheimer a modo que los instale en un cómodo olvido al ocultar como su creador y patrocinador nada menos que a Raúl Salinas de Gortari, estos diputadetes sí cobran fortunas pagadas con nuestros impuestos, viajan en primera clase, comen y se emborrachan con martinis en los restaurantes de lujo.
Ese día por cierto regresaba de viaje de Ginebra, Suiza, Porfirio Muñoz Ledo, quien en el sexenio 1970-1976 siendo Presidente Luis Echeverría fue Secretario del Trabajo y vaya que reprimió, negoció e hizo innumerables acciones que afectaron al verdadero sindicalismo de izquierda de aquel entonces.
Hay que recordar que los anteriores sexenios priistas cuando la oposición corría riesgos, fueran obreros o campesinos, los metían la cárcel, e incluso los mataban como sucedió en la época de Adolfo López Mateos, con Rubén Jaramillo y su familia en el estado de Morelos. Y para terminar las remembranzas no hay que olvidar a Carlos Salinas de Gortari, a Hernández Galicía “Las Quina” líder del Sindicato Petrolero a quién le tenía rencor por haber apoyado al Ing. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.
Lozano contuvo su carácter, no se inmutó, resistió a pie firme las embestidas. Se portó como un funcionario que cumple con su deber y no se arredra porque, no es carácter es blandengue.
Acá en mi colonia casi en la esquina de mi casa junto a la parroquia Francesa a un supermercado y dos sinagogas, cuando las madres y padres de familia salían de la compra y pretendían salir por sus hijos a la escuela, frente a la radiodifusora en que se transmiten los dos mejores noticieros, escuchados no sólo en México, si no en Latinoamérica y en gran parte de los Estados Unidos, un puñado de barbajanes vociferaba lindezas y exigía entrar al edificio. Por cierto, su lider Martín Esparza había sido entrevistado y se le habían dado voz y micrófonos para que ejerciera en plenitud su libertad de expresión.
Por primera vez Joaquín López Dóriga con el profesionalismo que le caracteriza al ser uno de los mejores y mas completos periodistas mexicanos, nacido en Madrid y de muy buen cepa pero mexicano y patriota con muchos años de oficio y en el oficio, decidió con firmeza dar por terminada la transmisión treinta minutos antes de la hora de siempre, ante la amenaza real de los que insultaban y gritaban consignas. Tan corruptos como tontos, evidencian su ruindad que solamente defienden su propia corrupción los dineros que han acumulado con transas, ineficiencia y prebendas.
Comprobaron su prepotencia, que la ciudadanía les importa madres, aunque estemos secuestrados por el clima en que nos han colocado. Lo mas risible es que ahora amenazan con un paro general para el próximo viernes 30 de octubre.
Bien por Joaquín que protegió a su equipo integrado por mujeres inteligentes y de bien así como por los hombres que día con día forman el para mí, lo confieso el mejor equipo.
A mi nieta Fernanda en su XV cumpleaños
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Periodista y analista política
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