tercer trimestre
EEUU sale de la crisis y crece un 3,5% mientras España encadena un año y medio de recesión
jueves 29 de octubre de 2009, 13:59h
Mientras que la actividad económica de Estados Unidos creció un 3,5 por ciento en el tercer trimestre y ha conseguido así dejar atrás la recesión, la española encadena ya seis meses dentro del periodo recesivo, al registrar una caída del 0,4 por ciento en el mismo periodo. El Departamento de Comercio estadounidense ha precisadoó que el repunte del PIB refleja principalmente la contribución positiva del gasto de los consumidores.
La economía de EEUU logró salir de la recesión en el tercer trimestre del año tras registrar un crecimiento del PIB del 3,5 por ciento, su mayor ritmo de crecimiento en dos años, según los datos preliminares publicados por el Departamento de Comercio. La recuperación de la economía estadounidense, que en el segundo trimestre retrocedió un 0,7% y permanecía en territorio recesivo desde hace más de un año, superó las expectativas del mercado, que auguraba un crecimiento del 3%. El Departamento de Comercio precisó que el repunte del PIB refleja principalmente la contribución positiva del gasto de los consumidores, así como de las exportaciones, el gasto público y las inversiones residenciales.
Y mientras la economía española sigue mostrando signos de debilidad La caída de la economía española se moderó de forma acusada entre julio y septiembre, y fue del 0,4% con respecto al segundo trimestre y del 4,1% interanual, según el Banco de España, que atribuye parte de esta mejora a las medidas de impulso puestas en marcha por el Gobierno. En su último boletín económico, el organismo supervisor apunta así que el menor descenso trimestral del PIB desde que comenzó la recesión ha podido registrarse con la ayuda de algunas medidas como el Plan 2000E para la compra de coches o el Fondo Estatal de Inversión Local, iniciativas que en cualquier caso, recuerda, son transitorias. El Banco de España advierte además de que la economía muestra aún importantes síntomas de debilidad, con una destrucción de empleo que pese a moderarse una décima sigue cayendo con fuerza, el 7%, y con un consumo privado y una inversión que continúan retrocediendo y que no pueden compensar la mejora del sector exterior.
Así, el consumo de los hogares continuó su retroceso en el tercer trimestre, con una caída del 4,9% que, aunque es ocho décimas menor que la registrada entre mayo y junio denota que todavía persisten "factores muy potentes" que "inhiben" las decisiones del gasto privado. Entre estos factores destaca la repercusión que tiene la fuerte destrucción de empleo sobre las rentas salariales de las familias; el "negativo efecto riqueza" que supone la bajada de los precios en sus activos inmobiliarios y, en menor grado, el hecho de que el acceso al crédito siga siendo restrictivo. La incertidumbre que perciben los hogares tiene no obstante un efecto positivo, el del aumento de la tasa de ahorro, que alcanzó máximos históricos, del 17,5% de su renta disponible.