victoria local por 1-0
La primera parte del Bilbao tumba a un digno Atlético de Madrid
domingo 01 de noviembre de 2009, 00:24h
El Athletic de Bilbao se ha llevado un buen partido de fútbol que ha tenido dos partes bien diferenciadas. En la primera, los bilbaínos ahogaron a los pupilos de Quique y consiguieron adelantarse por medio de Javi Martínez. La segunda mitad ha sido dominada por los madrileños que no han tenido suerte al estrellar dos lanzamientos en el palo Forlán y Agüero. Tres puntos para los locales y buenas sensaciones para los atléticos.
San Mamés ha vuelto a vivir un Athletic-Atlético en toda regla, llena de emoción, ocasiones en ambas porterías y mucha intensidad. Un buen espectáculo que ha servido para levantar la moral a ambos equipos. Los locales consiguieron una nueva victoria en Liga tras su gran arranque de temporada, y los madrileños han realizado un buen partido y han caído derrotados sólo por la mala suerte ya que han hecho mereciemientos para llevarse no solo el empate, sino los tres puntos.
El partido comenzó con llegadas en ambas porterías, las defensas sin demsiada tensión y los mediocampos frenéticos hacia las porterías. Fruto de la locura inicial llegaron las primeras oportunidades para el Atlético de Madrid, que tuvo en un cabezazo de Maxi la primera llegada clara del partido. El argentino aprovechó una mala salida de Iraizoz y cabeceo al palo un balón franco.
Tras esta jugada, ambos equipos intentaron aplastar al rival a base de empuje y fueron los bilbaínos los que golpearon con dureza, ya que en el minuto 18 se adelantaron por medio de Javi Martínez. Un saque de falta lateral magistral de Orbaiz es cabeceado a la red por el mediocampista vasco, que se elevó muy fácil, ganándo la partida a los centrales madrileños.
Tras el gol, el Atlético de Madrid pareció perder la confianza y los locales, engrandecidos por el tanto, intentaron rematar el partido en los minutos siguientes. Lo que restaba de primera mitad se convirtió en un auténtico suplicio para los pupilos de Quique, que no pudieron dar tres pases seguidos gracias a la gran presión que trató de imponer Joaquín Caparrós.
En el minuto 20 Asenjo sacó un mano a mano a Toquero, en lo que puedo ser el segundo tanto vasco. Tres minutos más tarde fue Susaeta el que lo intentaba sin éxito desde lejos, al igual que Koikili en el minuto 25. El dominio vasco era tal, que las ocasiones no se hacían esperar y el gol de la tranquilidad local parecía que iba a llegar en breves instantes. Pero Asenjo mantuvo a los suyos en el partido gracia sa paradas como la que realizó ante Susaeta en un mano a mano.
De Marcos, el mejor vasco en la primera mitad, estuvo cerca de batir a Asenjo que, tras una mala salida, logró repeler una vaselina peligrosa del extremo bilbaíno. Era el minuto 43 y los madrileños pedían la llegada del descanso para salvar el tipo. Pero la última ocasión del primer tiempo fue para Agüero, que mandó alto un maravilloso centro raso de Forlán.
La segunda parte comenzó con el Atlético de Madrid volcado y presionante. Los vascos vieron como el club madrileño le robó el papel de dominador del juego y se echaron atrás, también venidos abajo físicamente a medida que pasaba el tiempo.
La primera la tuvo Maxi al aprovechar un rebote de Forlán, y enviar un misil raso muy cerca del palo. Era el primer aviso de los colchoneros, en el primer minuto del segundo acto. A esta ocasión le siguió un balón de Forlán que, de nuevo Maxi remataba fuera, esta vez al lateral de la red de la portería bilbaína.
En el minuto 15 fue Simao el que hizo temblar a la afición de San Mamés. El jugador portugés recibió un buen pase de Forlán, recortó a su defensa y tiró raso una pelota que Iraizoz atrapó sin problemas. Pero los bilbaínos, pese al dominio visitante, tuvieron una gran ocasión a la salida de una falta frontal lanzada por Gabilondo -que sustituyó a Toquero- que no tocó nadie y que Asenjo sacó mientras reculaba hacia su portería.
El dominio madrileño cada vez parecía reblandecerse por su poca eficacia, y los madrileños relajaron la agresividad ofensiva, realizando un fútbol más horizontal. Por ese motivo Quique sustituyó a Maxi dando entrada a Jurado. Pero fueron los dos delanteros madrileños los que iban a llevar peligro en dos jugadas aisladas. En el minuto 21 Forlán recortaba a su defensor y lanzó un tiro bombeado que batió a Iraizoz pero se estrelló en la cepa del palo. El misil desde 25 metros heló a la grada vasca. Y dos minutos después se repetía la jugada con otro protagonista. Agüero recibió la pelota y lanzó un cañonazo espectacular, desde la misma distancia, que se estrelló en la cruceta.
La mala suerte se cebó con los rojiblancos que a partir de ese minuto intentaron el empate sin ideas y con poco fútbol. La salida al campo de Reyes no aportó lo mismo que en pasados encuentros y Quique Flores debutó en Liga con una derrota injusta. Los bilbaínos acabaron el partido fundidos pero con tres puntos que aportarán tranquilidad al míster Caparrós.