Elecciones en Afganistán
martes 03 de noviembre de 2009, 21:11h
El presidente afgano Hamid Karzai obtuvo el domingo pasado un segundo mandato por otros cinco años, tras la retirada oficial de los comicios, en segunda vuelta, de su único rival, Abdulah Abdulah. Se otorgaba de esta manera una victoria virtual en los comicios al titular presidencial. El principal rival de Karzai anunciaba ese mismo día que se retiraba de la pugna electoral, fijada para el próximo 7 de noviembre, aduciendo que los motivos de su decisión se basaban en el rechazo, por parte de Karzai, de sus demandas para realizar los cambios oportunos en la Comisión Electoral Independiente y de otras medidas que Abdulah consideraba que impedirían que se repitiese un fraude masivo, como el que plagó la primera ronda de los sufragios del 20 de agosto pasado.
La administración Obama ha expresado su predisposición para seguir trabajando con Karzai, hombre al que se le ha criticado por la corrupción en la que se maneja y por su falta de determinación en la lucha contra la insurrección talibán. El momento de la retirada de Abdulah ha coincidido con un momento en el que Obama esperaba cierta estabilidad en el gobierno de Kabul antes de anunciar el posible envío de un mayor contingente de tropas a Afganistán. Mientras, la guerra se ha intensificado y octubre fue el mes con mayor número de bajas de la guerra, en ocho años de conflicto, para las fuerzas norteamericanas. Estados Unidos, que ha sido crítico con el liderazgo de Karzai, pareció aceptar el nuevo panorama político afgano, ya que necesita un socio efectivo en la guerra contra los talibanes y contra sus cómplices de Al Qaeda.
El anuncio de la retirada de la carrera presidencial afgana por parte de Abdulah tuvo lugar tras las negociaciones de última hora llevadas a cabo por los representantes de Estados Unidos y Naciones Unidas con Karzai, que no condujeron a ningún acuerdo, respecto a un reparto de poder que fuera aceptable para este último.
Abdulah Abdulah expresó, por su parte, que no llamaba a un boicot de las elecciones y pidió a sus seguidores que no se lanzaran a las calles a protestar.
Parece que todos los protagonistas de estos acontecimientos quedan satisfechos. Vemos como Estados Unidos y la ONU respiran aliviados ante la retirada del candidato. Estados Unidos no puede permitirse una mayor desestabilización de la región para la consecución de sus fines militares y políticos y la ONU debe garantizarse una cierta imagen de pacificación en un país sobre el que se permitió la entrada de tropas internacionales. Abdulah queda contento amasando el dinero que le ha caído y su imagen no se ve dañada mediante una sofisticada disculpa. Karzai, satisfecho también, porque sigue en la poltrona después de someterse a los dictados de Washington. El único perdedor es el pueblo afgano. La democracia no estaba hecha para Afganistán, únicamente el paripé sirve para consumo de las sociedades occidentales, en las que quizás alguien pueda llegar a pensar que realmente se llevan a cabo elecciones limpias en ese país oriental. Lejos de toda modernidad, el pueblo afgano persiste en su oscurantismo tribal y religioso.
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Abogado
CARLOS LORING es licenciado en Derecho, diplomado en Gestión Empresarial, y MBA en e-Business por la Universidad Pontificia de Comillas (ICADE)
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