Convención Nacional del PP
Rajoy exige la unidad y limpieza en el seno del PP para liderar la sociedad
domingo 15 de noviembre de 2009, 12:37h
El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha reclamado hoy un partido "unido y limpio" para liderar y ser "un instrumento útil" a la sociedad, así como para devolver a los ciudadanos "la confianza" en los políticos, y, por ello, presentará en una semana su esperada propuesta de pacto contra la corrupción.
Durante el discurso de clausura de la Convención que los populares han celebrado estos días en Barcelona, Rajoy apenas se ha referido a la situación de su partido tras los recientes conflictos internos, salvo esa mención a la necesidad y a la "exigencia" de que el PP sea un partido "unido y limpio".
Ante todos los barones territoriales de la formación, excepto Esperanza Aguirre y Francisco Camps, precisamente los protagonistas de las últimas polémicas en el seno del partido, Rajoy ha puesto énfasis en situar al PP como referencia de lo que para él es "inexcusable" y "ejemplar" en política: "la exigencia moral" de "limpieza en la vida pública".
"Traicionar eso supone traicionar la confianza que han depositado los ciudadanos en nosotros y la confianza de los propios compañeros, a los que se les hace mucho daño", ha añadido.
Debido a ese "nivel de exigencia" y porque "hay que devolver a los ciudadanos la confianza en sus representantes", el líder del Partido Popular ha recordado que en los próximos días estará ultimado el Código de Buenas Prácticas y en una semana su ya anunciada propuesta para un pacto contra la corrupción.
Según ha sentenciado Rajoy, con la unidad como "presupuesto fundamental" y la limpieza como "exigencia moral" el PP podrá liderar y "ser útil" a la sociedad, y se lanzará a consolidar un proyecto político "ilusionante, mayoritario y regeneracionista" con el compromiso de velar siempre por el "bien general".
En todo este proceso el PP habrá de preservar la independencia como "valor fundamental".
Además, ha reivindicado la política como una "actividad noble basada en el servicio ciudadano" y, de paso, ha reivindicado a todos los servidores públicos que ha conocido a lo largo de su vida por haber sido un ejemplo de "abnegación, trabajo y sacrificio".
El presidente del PP ha querido que la Convención de su partido se cerrara con un mensaje de esperanza en tiempos de crisis.
Si el Gobierno ofrece "parálisis, improvisaciones o frivolidades permanentes", más lo que eso conlleva de "pesimismo", el Partido Popular, en opinión de Rajoy, enseña ilusión por "despejar la niebla de desesperanza" que cunde en la población como consecuencia de la situación económica.
Ha añadido, en este contexto, que tanto él como su equipo están en condiciones de gobernar "ahora mismo" y de situar al país en "la senda del crecimiento y la prosperidad", sobre todo porque forman un partido "previsible y fiable" que no improvisa ni "busca soluciones milagreras".
Al contrario, ha continuado Rajoy, ya que el PP tiene un programa y un ideario político conocidos, de valores y principios ajenos a las "modas", aunque en constante "enriquecimiento", como a su entender ha quedado probado en la Convención con las propuestas de ciudadanos al margen del Partido Popular.
"El nuestro no es un proyecto para unos entusiastas, sino que aspira a representar al más amplio conjunto de las clases medias y trabajadoras", ha apostillado.
Rajoy se ha detenido en su intervención en los pilares de ese proyecto: la educación y la formación como "principales armas competitivas" en el mundo globalizado; fomentar las políticas de I+D+i en los ámbitos público y privado; proteger la estabilidad de los trabajadores; garantizar las prestaciones del Estado de Bienestar por medio de políticas que creen empleo y asentar una sanidad pública universal.
Igualmente ha enumerado los valores sobre los que apoyará su modelo político si llega al Gobierno: supremacía de la persona, derecho a la vida -no ha habido referencias a la reforma de la ley del aborto-, la familia, España como nación de ciudadanos libres e iguales, elección libre de la educación de los hijos, respeto a las reglas del juego, austeridad y responsabilidad.
Ya que la Convención se ha celebrado en Barcelona, el presidente del PP ha hecho una apelación al campo político en Cataluña, convertida en "un cementerio de promesas incumplidas" por culpa, según él, de José Luis Rodríguez Zapatero.
Había dirigentes de todos los partidos catalanes en el cierre de la Convención, menos ERC, y Rajoy les ha agradecido su presencia aunque no tuvieran "derecho de réplica". "Pero tampoco me he pasado mucho", ha ironizado el líder del PP.