idea del dueño de 'waste'
Reciclar coches para crear moda y diseño
jueves 19 de noviembre de 2009, 15:26h
Fundir diseño y reciclaje es hoy en día una buena fórmula para vender un producto. Así lo cree Benjamin Mordoh, un joven catalán dueño de la empresa Waste, que ha logrado hacerse un hueco en un saturado mercado elaborando muebles y bolsos con cinturones de seguridad, caucho y restos de tapicería de coches.
Con estos materiales, que posiblemente habrían acabado en un vertedero, Murdoh elabora unos exclusivos pufs -rellenos de perlas de polipropileno- en los que sentarse o hacer descansar los pies, y una línea de bolsos y carteras, que distribuye a través de su web, aunque ya comienza a tener también varias tiendas que los venden en Europa y EEUU, en concreto Roma, Berlín y Nueva York.
La idea de utilizar la tapicerías de los coches, que por un motivos u otro los fabricantes desechan (principalmente por tintes o dibujos no acertados) le surgió a finales de 2006, después de tapizar una puerta de su casa con restos de este material que le había dado un conocido, ha explicado a EFE.
Con los retales, Benjamin se hizo un cómodo puf, del que un amigo se encaprichó enseguida al verlo, por lo que le "exigió" que le hiciera treinta para un bar que regentaba. Tras este primer encargo sorpresa vino otro de un pub en Formentera, y luego otro, y otros más de diversos "colegas".
"En nada me vi más liado que una persiana", recuerda Murdoh, quien se dio cuenta de que tenía delante una oportunidad de negocio muy interesante combinando el diseño -con un material de alta resistencia- y la conciencia ambiental.
No la desaprovechó. Un crédito y el alquiler de un local en el Poblenou fueron los siguientes pasos, junto a la puesta en marcha de la web (www.waste-bcn.com), que actualmente recibe una media de 10.000 visitas mensuales de todos los puntos del planeta y que quiere convertir en una "tienda en línea" que facilite la comercialización.
Además de los encargos de amigos y las ventas a particulares, Waste también ha dado a conocer sus pufs en diferentes eventos, entre ellos la Academia Red Bull de Música que recaló recientemente en Barcelona, o en la exposición de la ONU en Nueva York "Nine Planets".
Tras los pufs, Murdoh diversificó su producción y apostó por la creación de bolsos y carteras, para lo que ha ido incorporando nuevos materiales: caucho, reposacabezas de cuero o los cinturones de seguridad de los coches, que obtiene tanto de los desguaces como del que le ofrecen los proveedores de productos con tara.
Para que nadie olvide la "barcelonidad" del origen de Waste, Murdoh ha ido bautizando las diversas colecciones que ha ido sacando la empresa con nombres de calles de la capital catalana: Boquería, Ramblas, una sencilla elección que le ofrece alternativas para muchas campañas.
"De momento, hemos tenido más respuesta desde fuera que de aquí. En España todavía no se le da un valor añadido a trabajar con materiales reciclados como ocurre en Escandinavia o el norte de Europa, donde la gente nos busca", asegura el joven, que ofrece sus productos a precios que oscilan entre los 75 y los 400 euros.
La originalidad de todo el proyecto no ha pasado desapercibida. Waste ha sido distinguida con los premios Barcelona Emprendedora, galardones que otorga la agencia municipal Barcelona Activa.