Obama apuesta por India
jueves 26 de noviembre de 2009, 02:52h
A la entrada del aeropuerto de Nueva Dehli hay un cartel donde puede leerse “bienvenidos a la democracia más grande del mundo”. Y no es una exageración. India es, tras China, es segundo país más poblado del planeta, con más de mil millones de habitantes. Así, la visita de Estado que realizaba su primer ministro a Estados Unidos puede calificarse de sumamente importante, dada la relevancia de los asuntos a tratar. No es de extrañar, por tanto, que Obama haya dispensado a Manmohan Singh un tratamiento del más alto nivel, ni que tal cordialidad haya sido vista con recelo por más de un país.
Acierta Obama plenamente al tratar de atraer hacia sí a una nación con un tremendo potencial socioeconómico, y con unos intereses geopolíticos de indudable valor. A nadie escapa la pujanza económica de India hoy en día. Junto con China, es uno de los motores del comercio mundial y su pujanza va en aumento. Hay estabilidad y, salvo el caso de Pakistán, con quien mantiene un conflicto casi endémico por la cuestión de Cachemira, no tiene grandes problemas con nadie en el concierto internacional. Bien es verdad que esto último se debe en gran medida a un cierto aislamiento con el que Nueva Dehli no ha parecido sentirse especialmente incómoda desde que el país lograse su independencia de Gran Bretaña hace más de medio siglo, pero sus intereses comerciales le obligan a abrirse más al mundo. Y, por si todo esto fuera poco, India es una potencia nuclear que limita con Pakistán. Razones todas ellas suficientemente poderosas como para que la diplomacia norteamericana, con acierto, se haya volcado en una visita que aún ayer era comentada en la mayor parte de cancillerías del mundo. Si cristaliza en acuerdos concretos, Obama habrá logrado un tanto importantísimo.