Una noche o dos con Silvio Berlusconi
Andrea Donofrio
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adonofriohotmailcom/9/9/17
domingo 29 de noviembre de 2009, 16:55h
Después de varias semanas de abstinencia (7 por la precisión), vuelvo a ocuparme de Silvio Berlusconi en este catuliano “odi et amo” que nos caracteriza. ¿La ocasión? Siendo sincero, se me ofrecían muchas y de las más variadas: podría escribir de su elección a “rockero del año” para la edición italiana de Rolling Stone con motivo de “su estilo de vida, digno de las mejores estrellas”. Podría usar como sazón una temática más seria como su nuevo “artefacto” jurídico para garantizarse la inmunidad-impunidad, la Ley del Proceso Breve, que prevé la extinción de los delitos castigados con menos de 10 años si los tribunales no dictan sentencia en un plazo máximo de seis. Saviano y tantas otras personalidades de relieve muestran a diario su incredulidad y recelo frente a la oportunidad que, cerca de 100 mil delitos, queden sin castigos (la ley supondrá la “despenalización” de muchos delitos graves y la “impunidad” a los llamados delitos de cuello blanco). Otra ocasión podría ser la idea del teatro de Catania de realizar un musical dedicado al Presidente del Consejo, titulado provisionalmente “My fair papi”. Todavía más actual y de interés resultaría el pedido de su ex mujer, Veronica Lario, de una asignación mensual de unos tres millones y medio. Ay, ¡sí que le sale caro el divorcio! Pues, me imagino que Berlusconi estará maldiciendo a la revista Forbes por colocarle en el número 70 entre los hombres más ricos del mundo (su fortuna oscila entre los 6-8 mil millones de euros…nada mal) y pensando a la “Próxima ley ad personam: la mujer del primer ministro no podrá divorciarse” (viñeta satírica de La Stampa de Turín). Ya me los figuro negociando y regateando los típico: “tu te llevas el servicio de porcelana que nos regaló la Reina Isabel II, yo me quedo con la cama de Putin”.
Pues, finalmente, mi columna será dedicada a la publicación de un libro sobre el Cavaliere (ya sé que El Imparcial cuenta con una sección concreta, Los Lunes de El Imparcial, pero creo que merece la pena distinguirlo). “Gradisca, Presidente”: el mémoire de la escort (prostituta de lujo) más famosa del mundo, un libro que relata, de forma detalladísima, los encuentros íntimos entre Patrizia D’Addario y el primer ministro de Italia en la cama que le regaló Putin. Las dos noches juntos. “Me asfixiaba con sus besos…besaba hasta mis partes íntimas”: el Vaticano temblará frente a esta confesión, sobre todo cuando le vea arrodillarse ante el Cardenal Bertone para besarle…la mano. “Parecía un desafio, aguantando hasta las 8 de la mañana”: ¡qué competitivos que somos los italianos! “Le gustan muchos los preliminares”: italiano de pura cepa. “Tengo que decir que es todo un experto”: con 73 años, al ritmo que lleva y con unos amigos tan “atentos” a sus gustos, no me extraña. “Pensé que podría sufrir un ataque en cualquier momento”: no comment.
Reconozco también que, leyendo las anticipaciones del libro, sorprendentemente emerge una imagen machista del Cavaliere, que considera “todas las mujeres a su disposición, en venta”. ¡Fíjate tú! Me cuesta creerlo, considerado el nivel de sus chistes, bromas y declaraciones. El libro me invita a reflexionar sobre la hipocresía de la sociedad italiana, su degradación manifiesta, su desprecio por las prostitutas (¡!), la capacidad de encontrar una justificación ética para el buen padre de familia que se acuesta con “mujeres de moral desviada” y la indignación por la grabaciones de la D’Addario mayor o igual a la que se siente por las afirmaciones mismas de Berlusconi. Sí, el mismo que, a la pregunta de si sabía que la D’Addario era una prostituta, cándidamente afirmó: “Había una cena en mi casa con muchas personas organizada por militantes de los clubes Forza Silvio y Menos mal que tenemos a Silvio, en la cual, en el último momento, se colaron dos invitadas”. ¡Jovar! ¡A mis fiestas se cuelan solo gorrones y muertos de hambre! Nunca una prostituta: bueno...Y vaya clubes que tiene: sólo los nombres producen escalofríos.
Finalmente, según publicó el diario Libero, se baraja la posibilidad de convertir el libro en una película, con D'Addario de protagonista: ¡el neo-neorrealismo italiano! En la actualidad, no sólo aportamos muy poco a la cultura moderna, sino que generamos vergüenza: ¿libro más película? ¡Pobre Italia! ¡Qué nostalgia de Roberto Rossellini, Luchino Visconti, Vittorio De Sica, Michelangelo Antonioni, Renato Castellani o el mismo Federico Fellini! Ya, pobre Italia.
Ps. Espero no haber asustado a nadie con este titular, sobre todo si se relaciona con mis afirmaciones de la semana pasada sobre lo de tener “gustos sexuales bastantes peculiares”. Bueno, siendo sincero, considerando “el valor” de la separación y mis ingresos mensuales, pasaría más de una noche con Silvio…o con su ex esposa!
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Politólogo
Andrea Donofrio es politólogo, experto en Relaciones Internacionales e investigador del Instituto Ortega y Gasset
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adonofriohotmailcom/9/9/17
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