SOBRE RUEDAS
Coste por kilómetro
martes 01 de diciembre de 2009, 08:44h
La empresa FleetData, especializada en estudios de mercado, ha hecho público un informe sobre el coste de utilización de un coche en España y ha llegado a la conclusión que es de 23,70 euros por cada 100 kilómetros recorridos. El estudio se llevó a cabo sobre un coche de tipo medio, tal como el Seat Ibiza, Opel Corsa o Peugeot 207, con motor diésel y con un recorrido medio de 15.000 kilómetros anuales.
Nada que objetar, excepto la vaguedad de los datos. Viene siendo como ese valor medio de la "cesta de la compra" que de vez en cuando nos anuncian en los medios de comunicación. ¿La cesta de la compra de Cristiano Ronaldo o la cesta de la compra de Antonio Fernández?¿En el DIA de San Boi de Llobregat o en una tienda de delicatessen del barrio de Salamanca de Madrid? La dispersión es de tal naturaleza, tanto en las cestas de la compra como en los costes por kilómetro, que sólo tienen valor estadístico como secuencia histórica. Es decir, nos valdría conocer a cuanto ascendía este coste hace 10 años y compararlo con el valor en 2009.
Si decimos que un Seat 600 costaba, cuando apareció en España (1957), 67.000 pesetas (algo menos de 400 euros), nos parece que los coches eran baratísimos. Pero lo cierto es que por entonces, un profesor de instituto ganaba unas 15.000 pesetas anuales, así que el pequeño automóvil costaba el equivalente a cuatro años y medio de trabajo. Hoy, este mismo profesor de Instituto se puede comprar un Seat Ibiza, que viene siendo un equivalente al "600", por su sueldo de 4 meses y medio; es decir, los coches cuestan 12 veces menos que hace 50 años y cada vez, cuestan menos en valores actualizados.
Exactamente lo mismo puede decirse de los costes de utilización. A simple vista, nos pueden parecer muy elevados: ¡nada menos que 39 pesetas por kilómetro! Se dirán algunos. Pero parecen olvidarse que en aquellos años del "600" la gasolina costaba menos de dos pesetas por litro y hoy supera las 170. Aquel mismo profesor, podía comprar con su sueldo de un mes unos 600 litros de gasolina y hoy 2.500. En estos 50 años, el precio de los coches ha descendido 12 veces mientras que el de los combustibles sólo cuatro.
Estos datos ponen de manifiesto que lo verdaderamente interesante es conocer la evolución de los precios y los costes. Y ya que hablamos de costes de explotación, hablemos un poco de los de los coches.
Durante muchos años, las revistas especializadas publicaban los costes por kilómetro de cada uno de los modelos en producción. Se publicaban a comienzos de año para que quienes utilizaban su coche profesionalmente supieran a cuánto debían cobrar el kilómetro a la empresa. También se publicaban cada vez que subían los combustibles. Hoy día, con los precios de los carburantes libres y más de 5.000 diferentes modelos y versiones, es imposible hacer una lista de los costes reales.
Pero para quien tenga interés en conocer a cuánto le sale el kilómetro recorrido, damos algunos datos o apuntes.
Salvo que consideremos la compra a fondo perdido, lo primero que tenemos que sumar es el precio de la compra (el real, incluidos los intereses si la compra es aplazada) y restarle el valor residual al término del periodo analizado. Si consideramos que nuestro coche va a durar 5 años, habrá que sumar el precio de adquisición, los impuestos y seguros anuales en estos cinco años y restarle el valor de la venta del coche como usado. Esta cifra, dividida por los años (5), nos dará los costes fijos financieros anuales.
Un coche medio (un Seat Ibiza comprado en 2006 por 12.400 euros), que aplazado a cinco años (7,3 por ciento de interés) se convierten en 16.900 euros en estos cinco años y en 3.380 euros al año. Podríamos añadir la inflación en estos cinco años, pero lo cierto es que estamos en periodos deflacionarios y apenas va a suponer un 2 por ciento más en este periodo; pero se debería añadir.
Otro concepto es el del "lucro cesante". Si hemos puesto a disposición de una empresa nuestro coche, no basta con aplicar los costes que ello nos supone, ya que en la compra hemos invertido un capital que ha dejado de rendirnos unos beneficios. Estos 12.400 euros a plazo fijo a cinco años podían habernos rentado un cuatro por ciento anual; es decir hemos dejado de percibir (que es lo mismo que "gastar") otros 2.480 euros. Es evidente que en una utilización doméstica o personal del automóvil podemos prescindir de este capítulo, pero no en un cálculo real del coste a la hora de pasar kilometraje a una empresa.
Y, finalmente, los gastos variables o gastos de explotación: combustible, neumáticos, seguros, reparaciones y mantenimiento. Si tenemos los gastos reales, no hay mejor modo que sumar los que hemos tenido a lo largo del año anterior a lo que podemos añadir un 2 por ciento más por subidas lógicas previsibles para el año venidero. Si lo que queremos es conocer a priori lo que nos puede costar anualmente o por kilómetro el coche que vayamos a comprar, sigamos con el ejemplo del Ibiza.
Su consumo promedio real (no el anunciado) es de siete litros de gasóleo por cada 100 kilómetros. Como hemos establecido 15.000 km. Al año, son 1.050 euros por año. Un neumático para este coche tiene un coste de 60 euros por neumático. En 75.000 kilómetros de los cinco años podemos calcular que hemos cambiado dos veces los neumáticos delanteros y una vez los traseros; en total, 6 neumáticos, que suman 360 euros en cinco años, o 72 euros al año. El seguro a todo riesgo suma 650 euros al año y en cuanto a las reparaciones, no debemos de sumar nada en los dos primeros años al estar cubiertas por la garantía y en los tres años siguientes, un porcentaje variable del precio: del 2 por ciento en el tercer año de vida, e ir subiendo un 1 por ciento más cada año. Piénsese que a partir del tercer año y con kilometrajes elevados, tendremos que cambiar amortiguadores, discos de freno, embrague o correa de distribución, que son averías de coste elevado. En este caso concreto serían 248, 372 y 496 euros para el tercer, cuarto y quinto año. En total: 1.116 euros.
Nos falta restar de todos estos gastos, el valor residual de nuestro coche. Cada marca y cada modelo tiene su propia desvalorización, por lo que es imposible fijarlo de antemano y sobre un porcentaje de la compra. Un Seat Ibiza del 2006 con motor 1.4 TDI en buen estado de conservación y mantenimiento (el kilometraje no influye para el cáculo del precio de segunda mano) tiene un valor en mercado de 6.000 euros.
Ya tenemos, pues, los costes de explotación de estos cinco años: 16.900 de valor de compra, más 2.480 de lucro cesante, más 5.756 de gastos variables, menos los 6.000 euros de la recompra. Suman 21.156 euros en cinco años, o 4.231 euros al año para un recorrido de 15.000 kilómetros: 0,282 euros por kilómetro, un poco más de los 0,237 del estudio de FleetData, pero no muy alejado.
Haciendo estas cuentas reales vemos que el consumo de combustible es de tan sólo el 24,8 por cien del total y que a menudo hacemos cálculos y recálculos para elegir un coche de un tipo u otro de combustible; o con un consumo de 7 litros/100 en vez de otro de 8 litros/100 cuando verdaderamente las diferencias sin centesimales. Pero bueno: tacita a tacita….
José María Cernuda
jmcernuda@elimparcial.es
Envía tus comentarios o tus consultas. Intentaremos responder a todas tus dudas.