Mauritania se somaliza
martes 01 de diciembre de 2009, 19:45h
El secuestro de los tres humanitarios españoles por un grupo armado en Mauritania ha puesto de relieve el deslizamiento paulatino del país hacia un proceso de somalización. El régimen del presidente Uld Abdelaziz, que enarboló la bandera de la lucha contra el terrorismo para acceder al poder, con lo que se granjeó los apoyos de Occidente, se muestra impotente para garantizar un mínimo control del país.
Con una superficie que dobla la de España (más de un millón de kilómetros cuadrados) en la que viven menos de 3 millones y medio de habitantes, la inmensa mayoría del país se encuentra deshabitado. Las exiguas fuerzas Armadas y el conjunto de cuerpos de seguridad (policía, unidades especiales, patrullas de vigilancia, cuerpos de aduanas) no pueden controlar el desierto ni las fronteras. Tan sólo con Malí la frontera se extiende por 2.237 kilómetros.
El gobierno ha declarado que perseguirá a los secuestradores de los tres cooperantes españoles vigilando "los caminos conocidos" por los que podrían fugarse. Sin embargo, a nadie se le escapa el hecho de que los actuales vehículos de transporte todoterreno hacen practicables la inmensa mayoría de las pistas caravaneras del desierto del Sahara y eso el gobierno mauritano no lo puede controlar.
Fantasma del terrorismo
Los terroristas que operan en Mauritania actúan cada vez con más certeza. El director del semanario mauritano Tahalil Hebdo, Iselmu Uld Salihi está convencido de que el secuestro lo ha hecho un grupo emparentado con los salafistas argelinos. "Quieren golpear en cualquier lugar del país para demostrar su fuerza", afirma Uld Salihi. "Los países que están en el punto de mira son España y Francia, porque son estos los que están ayudando al régimen mauritano a luchar contra Al Qaeda". Iselmu Uld Salihi está convencido de que los secuestradores pedirán tarde o temprano la liberación de sus correligionarios presos en Nuackchott y, además, un sustancial rescate.
El centro norteamericano de control de las web islamistas (SITE) sigue de cerca la "somalización" de Mauritania y la proliferación de grupúsculos mas o menos afiliados a Al Qaeda. El atentado de un kamikaze contra la sede de la embajada francesa en Nuackchott en agosto pasado dio la voz de alarma.
Las autoridades mauritanas, a través del ministro de Exteriores, Naha Mint Hamdi Uld Muknas, estiman que es la pobreza y la marginación las principales causas de la radicalización islámica que se observa en el país. Sin embargo, los servicios de inteligencia occidentales aseguran que el reclutamiento de los yihadistas mauritanos se hace principalmente entre la empobrecida clase media.
"La mayor parte de los nuevos reclutas pertenecen a familias de una clase social media. En general se trata de jóvenes que, tras fracasar en los estudios, en la búsqueda de trabajo o en emigrar, terminan frecuentando las mezquitas radicales", escribe un editorialista del periódico local La Tribune. El suicida que atentó contra la sede diplomática gala no había podido superar el bachillerato tras tres intentos. Más tarde, acabó en la red Al Qaeda.
Lo que más preocupa a las cancillerías occidentales es, además de la tragedia de hacer frente a los secuestros como el de los tres catalanes, la progresiva somalización del país. Un peligro que es real y que no augura nada bueno.