www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

A Cantabria también llegó la corrupción

Carlos Magdalena Menchaca
miércoles 02 de diciembre de 2009, 22:38h
La corrupción acompaña a nuestra democracia como el alma al cuerpo. Desde la financiación de los partidos políticos hasta el sueldo de cualquier cargo electo en el municipio más modesto, pasando los sindicatos y las patronales, están contaminados de corrupción. Cierto es que España tiene sus singularidades en materia de corrupción con respecto al resto de las democracias occidentales, pero en general comparte un rasgo común: la corrupción puede ser utilizada tanto por la posición como por los propios del partido para desbancar a sus líderes del poder. Cantabria de forma inveterada siempre estuvo denominada por selectas familias durante años. Se puede decir, sin temer a equivocarnos, que la democracia llegó pero en Cantabria se espera la transición. En el 2003 alcanzó el poder el PSOE (tercera fuerza política de votos) y de la mano de socialistas de raíz y orígenes comunistas conformaron un pacto atípico con el regionalismo. Al frente de Cantabria está el regionalista Revilla un enamorado de su tierra que primero estuvo con el PP y ahora con el PSOE. No ha tenido suerte con los socios que no han ayudado a los esfuerzos de potenciar esta comunidad. La llegada socialista hizo imaginar que finalmente Cantabria abriría las ventanas, pero fue que no. Dicho grupo filo comunista, adueñado de las siglas socialistas, se hizo con las riendas de la consejerías más importantes creando un retroceso: Educación, Industria, Economía y Sanidad.

En nuestra querida y vilipendiada región, los casos de corrupción empiezan a ser verdaderamente preocupantes. La lista resulta interminable. Pero nadie dice nada, todo se calla. Los medios resaltan algo que ven que, claro está, ya no pueden ocultarlo o interviene la Guardia Civil. Y es que el dinero público está sirviendo para cerrar bocas y para secar plumas.

Por ponerles algunos ejemplos de corrupción que afecta a esta pequeña comunidad que tiene algo más de 525.000 habitantes, les indicaré por ejemplo el caso de corrupción la alcaldçia de Castro Urdiales. El actual edil, proveniente de las filas regionalistas y el anterior, Rufino Helguera, socialista, han pasado por los calabozos. Desde entonces acá una maraña de personas, de todo tipo y condición están siendo investigados. Si explicáramos aquí todo el escándalo, necesitaríamos varios periódicos para poder relatarlo. Como ejemplo el Tribunal de Cuentas (TC) ha fiscalizado y auditado dos años de trabajo del Ayuntamiento de Castro Urdiales.

Qué decir de todas las demoliciones de urbanizaciones que se vienen realizando en la actualidad. Edificios, casas y complejos de todo tipo que se han venido realizando y construyendo durante decenas de años por las costas y lugares de Cantabria y nadie, nadie, ha dicho esta boca es mía. Algunos ecologistas de última hora, algunos incluso con problemas urbanísticos propios, contemplan ver caer casas como rosquillas ¿Dónde estaban estos políticos que no vieron venir la incidencia que era permitir construir todo esto? No recordaremos nombres, pero muchos políticos de ahora eran ediles de esos mismos municipios donde se realizaron esos mismos desmanes ahora pensados por la justicia.

Pero poco más de airea aquí. Cantabria y los cántabros, pasan, no se enteran, y los medios de comunicación callan. Todos a chupar de la teta publicitaria de la administración, de cualquier administración. En estos días, y no ha tenido eco nacional se juzga por los delitos de prevaricación, obstrucción a la justicia etc al socialista y ex consejero Javier del Olmo, también ex presidente del Puerto de Santander donde ha dejado una gestión que le ha llevado directamente a los juzgados y a la dimisión de su cargo de Consejero de Industrias. Este fue nombrado por la secretaria general de los socialistas prácticamente designada en un congreso con la intervención de Pepiño, María Dolores Gorostiaga. Al presidente de la CEOE Miguel Mirones, persona controvertida, se le pide por el fiscal de un año de prisión e inhabilitación por delito societario.

Lo último aireado, y nunca mejor dicho, ha sido que una agencia de publicidad Fraile y Blanco (FyB) y el Diario Montañes (Grupo Vocento) han puesto en marcha una millonaria campaña publicitaria que pretende recaudar dinero de las empresas que optan a la asignación de potencia para la instalación de parques eólicos en la región (…) y que cuenta con la colaboración necesaria del Gobierno regional, puesto que el hombre de estas compañías sólo está en el poder Ejecutivo y es secreto según la Ley de Contratos del Estado. La campaña se hace porque la oposición ciudadana a la instalación de molinos de viento en una pequeña región se hace insoportable. Otra pincelada, han pasado diez años del derrumbe del famoso Hospital del Marqués de Valdecilla y los pacientes siguen por los pasillos, el eslogan es: estamos en obras. En esta última fase de la corrupción cántabra se mueven miles de millones aparte de las subvenciones y poder político que todo ello engendra. Podríamos seguir y ampliar que lo haremos. Queda mucho por contar. Esto es un aperitivo de lo que pasa en nuestra Cantabria Infinita que tanto queremos los cántabros y aquellos que tienen que emigrar por la cerrazón y el sin hacer de algunos políticos.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios