Jordi Solé Tura y el consenso para la democracia
domingo 06 de diciembre de 2009, 11:12h
A dos días del aniversario de la Constitución, ha fallecido Jordi Solé Tura, miembro durante muchos años del Partido Socialista Unificado de Cataluña (léase Partido Comunista). Fue uno de los creadores del partido Bandera Roja, diputado por Barcelona en 1977, portavoz del grupo comunista y participante en la legislatura constituyente que redactaría la Constitución de 1978.
El papel de Solé Tura en la política española ha sido importante porque, a pesar de pertenecer al comunismo, demostró una vocación democrática y contribuyó a lograr un consenso en la construcción de la democracia española, así como a integrar a un sector de la sociedad necesario en la reconciliación nacional durante la transición. Su labor como legislador permitió también introducir elementos sobre igualdad social y en relación a las autonomías, que beneficiaban a sectores populares, aún cuando no satisfacían a las fuerzas más intransigentes del comunismo. Por estas razones, ahora con su fallecimiento, representantes de todos los partidos políticos y figuras con posturas muy alejadas de la suya, han elogiado su capacidad conciliadora y su contribución a la democracia.
En estos momentos que prolifera una moda intelectual y mediática que considera que la Transición fue una “venta de principios”, contraria a un modelo radical e intransigente de democracia perfecta, la figura de Solé Tura se proyecta como la mejor prueba de que la democracia es acuerdo y consenso, un pacto de reglas y un propósito de convivencia: la koinonia o amistad cívica, que decían los clásicos.