Debate ¿Quién pone la nota?
viernes 29 de febrero de 2008, 20:52h
En muy pocos días serán los electores los que pondrán la nota a Zapatero y Rajoy bajo la modalidad democrática de "una opinión, un voto". Las opiniones sobre el primer debate son variadas, editoriales de periódico y sondeos, dirigentes del PP y dirigentes del PSOE, votantes populares y votantes socialistas, los mismos debatientes y los muchos millones de oyentes, televidentes, internautas. Las opiniones son diferentes y hasta opuestas. Eso indica que no hubo un claro ganador y que el post-debate puede ser tan importante como el debate mismo.
Rajoy y Zapatero hicieron marketing electoral durante las casi dos horas de debate con un modelo que vienen usando desde las elecciones de 2004, con el mismo estilo en las formas y los mismos argumentos de fondo que han representado docenas de veces en el Parlamento. Lo cual demuestra que la precampaña empezó hace casi cuatro años. Pero existe una diferencia fundamental ahora, que, aunque sean los mismos quienes se apresuran a ponerles nota publicada, aunque sus respectivos partidos hagan el marketing más conveniente a partir de la intervención de cada uno, aunque ellos mismos continúen debatiendo sobre el debate, son los ciudadanos los que están escribiendo la nota que depositarán en las urnas en apenas pocos días.
Las notas publicadas difieren de las notas de los ciudadanos encuestados y con seguridad difieren de las notas todavía secretas de los votantes. Desde la perspectiva del marketing electoral hay dos niveles superpuestos: la imagen que deben dar los estrategas de cada uno de los dos partidos representados por Zapatero y Rajoy sobre el mismo debate en la dimensión de la propaganda y el estudio que deben hacer sobre el impacto en el electorado. Porque, con la cercanía de la decisión en las urnas, puede hablarse ya de "recuerdos del futuro", de la decisión de millones de maestros que van a dar la nota a los dos alumnos que debatieron anoche frente al tribunal popular.
Yo tengo una deformación profesional arraigada después de haber dirigido muchos procesos electorales y haber ayudado a mis candidatos en la celebración de debates electorales. Anoche tenía un prejuicio claro, Rajoy debía noquear a Zapatero o derrotarlo con una gran ventaja a los puntos. Todos los sondeos estaban a favor de Zapatero en los pronósticos sobre los resultados del 9-M-08 y en la valoración previa a los dos púgiles contendientes. Es cierta la distorsión que supone el apoyo a Zapatero y el rechazo a Rajoy de la mayoría de los partidos pequeños y de sus votantes que apoyan a Zapatero en su comparación con Rajoy y en la nota que dan a ambos aunque no entregarán su voto a Zapatero.
Rajoy estaba bien asesorado y salió a buscar el K.O. con un ataque tan violento que pareció a ratos desordenado y hasta desesperado. Pero no logró noquear a su oponente y ni siquiera las opiniones mayoritarias de los sondeos indican que haya vencido a los puntos ni por estrecho margen. El lunes próximo tendrá una nueva oportunidad pero, seguramente con la mayoría de los votos ya decididos, estará obligado a ganar con una gran diferencia. Acabo de escuchar una alabanza a Rajoy, que no perdió el combate como sucedió a Pizarro en su debate con Solbes. Y no se dan cuenta los que felicitan a Rajoy por no haber perdido de que Rajoy estaba obligado a ganar con claridad.
Creo que Rajoy confundió las formas con el fondo y se preocupó de llevar la iniciativa en todo momento con más apariencia que contundencia ya que Zapatero, excesivamente dedicado a la defensa, no sufrió demasiado ni se descompuso más que puntualmente en algunos minutos.
Considero una suerte que haya al fin debates en España. Estoy seguro de que trece millones de ciudadanos han conquistado para siempre la continuidad de los debates. Es un derecho de los electores y nadie se atreverá en el futuro a privarles de la evidente demanda de los mismos.
No hemos podido ver un debate abierto al estilo de Estados Unidos o al estilo de los debates de Francia. Entre otras cosas porque España no es una República y el enfrentamiento no es entre dos aspirantes a Jefe de Estado que realizan una campaña personal sino como aspirantes a un apoyo mayoritario de diputados. Es por eso que también cuentan los votantes de IU y de los nacionalistas aunque su opinión no equivale a una intención de voto. Puede llevar en esto razón el Partido Popular y debe reconocerse el plus existente a favor de Zapatero en los porcentajes de los sondeos que le dan como vencedor. Habrá que esperar los próximos sondeos en los que la intención de voto mas la simpatía se repartirá entre todos los partidos.
Y habrá que esperar la realización y resultado del segundo debate para que los ciudadanos pongan la nota definitiva al Gobierno y a la oposición por su actuación en los últimos cuatro años, al liderazgo de Zapatero y Rajoy y también a su actuación en los debates. Entre 25 y 26 millones de votantes (de los 35 con derecho a voto) irán a las urnas el 9-M-08 y serán ellos los que pongan las notas definitivas.
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Consultor político
JOSÉ LUIS SANCHIS es Asesor Empresarial en Imagen y Comunicación, así como Consultor político y Director de Campañas Electorales
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