bce dificil de rebatir
Zapatero resta importancia al aviso de S&P y el BCE lo ve "difícil de rebatir"
jueves 10 de diciembre de 2009, 19:53h
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, restó importancia al hecho de que Standard & Poor's haya rebajado las perspectivas crediticias de España por los desequilibrios del país y el deterioro de sus finanzas públicas, un argumento difícil de rebatir según el Banco Central Europeo.
S&P decidió rebajar de "estable" a "negativa" la perspectiva del crédito soberano español, por entender que "aún no se han materializado" las acciones políticas "fuertes" para corregir dichos desequilibrios y por el estado de las finanzas públicas. La noticia fue comentada implícitamente por Zapatero, quien recordó que las otras dos grandes agencias -Fitch y Moody's- mantienen la máxima calificación para la deuda española.
En su presentación del "Informe Económico del Presidente del Gobierno 2009", Zapatero aseguró que el Tesoro español se está financiando "en condiciones absolutamente normales" y añadió que el Gobierno "comparte plenamente" la postura de Fitch y Moody's, sin mencionar en ningún momento la rebaja de perspectiva de S&P. Por el contrario, el miembro del comité ejecutivo y del consejo de gobierno del BCE José Manuel González-Páramo no discute si Standard & Poor's (S&P) tuvo razón en rebajar la perspectiva crediticia de España, pero considera que el informe que acompaña ese aviso "es difícil de rebatir".
En declaraciones a EFE, González-Páramo señaló no obstante que esta revisión puede ser para bien, pues "estos avisos son escuchados con mucha atención por los gobiernos y les llevan a hacer lo necesario para restaurar la credibilidad en los mercados". Además recordó que S&P ha sido la única agencia que ha rebajado su calificación del Reino de España, que mantiene la triple AAA en todas las demás, lo que significa que "hay que entender el mensaje en su contexto. Las calificaciones crediticias no son una ciencia exacta".
Numerosas voces del sector financiero comentaron la noticia, entre ellos el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, quien consideró necesario el esfuerzo "conjunto del sector público y privado para mantener el rating". Botín recordó además que, aunque la deuda española ha crecido de forma importante, parte de un nivel "mucho más bajo que otros países". Lo mismo opinó el secretario general de la Asociación Española de Banca (AEB), Pedro Pablo Villasante, quien además consideró que no se puede comparar a España con otros países que están en una situación peor, "amenazados por el déficit y con un fuerte endeudamiento". Según Villasante, lo "importante" es que las autoridades defiendan la fortaleza de las "constantes españolas" (en alusión a sus finanzas públicas), aunque avisó de que si no se corrige el deterioro de éstas podría haber un nuevo recorte de la calificación de la deuda.
Desde la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), su director general, José Antonio Olavarrieta, aseguró que la decisión de Standard & Poor's es "respetable", pero hay que tomarla con "prevención". Olavarrieta prevé que la decisión de S&P conllevará un incremento, aunque "pequeño", de la financiación. En su opinión, "estamos al principio" de una revisión muy larga que están haciendo en muchos países y que hay que "encuadrarla en una situación de zozobra en la que está el mercado como consecuencia del problema de Grecia", después de que Fitch rebajase su calificación de la deuda soberana griega.
También comentó la rebaja de S&P el director de Operaciones de Financiación del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para España y Portugal, Carlos Guille, quien expresó su "confianza" en la economía española, que se demuestra "con hechos", ya que este país es el principal receptor de fondos de la institución crediticia de la UE. El anuncio de S&P cayó ayer como un jarro de agua fría sobre la bolsa española y llevó al IBEX-35 a bajar el miércoles el 2,27 por ciento y volviese al nivel de 11.500 puntos en el que no se situaba desde el pasado 6 de noviembre.