REFORMA CONSTITUCIONAL BOLIVIANA
viernes 29 de febrero de 2008, 22:26h
Ante una audiencia de campesinos e indígenas, sobre un escenario montado para la ocasión en las afueras del palacio presidencial, el presidente de Bolivia, Evo Morales, confirmó su intención de seguir adelante con el referéndum constitucional que tendrá lugar el próximo 4 de mayo. El jueves, el líder indígena firmó también una ley que desautoriza referendos departamentales sobre autonomía convocados a partir del mismo 4 de mayo por los prefectos –gobernadores- de la oposición pertenecientes al rico distrito oriental de Santa Cruz y otros tres departamentos.
De esta manera, Morales desafía abiertamente a la oposición conservadora, que se ha opuesto de plano a su plan de "refundar Bolivia" dando más poder a los indígenas y nacionalizando la economía a través de una nueva Constitución. Los partidos opositores califican el proyecto que el presidente boliviano pretende sacar adelante de "totalitario" y de "sectarista" y ya han anunciado que no sólo no van a defender el "No" en el referéndum constitucional, sino que directamente van a tratar de boicotearlo prolongando la tensión que en los dos últimos meses impidió un acuerdo político para compatibilizar el cambio constitucional con las demandas de autonomía. La autonomía de departamentos, municipios, provincias y comunidades indígenas no está permitida por la actual Carta Magna boliviana, pero sí está incluida en el nuevo proyecto, aprobado el pasado diciembre, y que debe pasar la consulta para entrar en vigencia.
La tensión entre los sectores indígenas y los terratenientes ha llegado a tal punto que la oposición conservadora -que califica el referéndum planteado por Morales de "golpe de Estado"- ha advertido del riesgo de una "guerra interna" cuya responsabilidad recaería sobre el Gobierno. Los planteamientos de carácter demagógico que inundan el proyecto constitucional de Evo Morales -entre otras cosas, en la consulta que se celebrará en mayo se va a regular si el máximo de tierras será de cinco mil o diez mil hectáreas por propietario- son similares a los de su colega venezolano Hugo Chávez.
Y es que en el fondo, la intencionalidad que subyace en el proyecto es un peligroso viraje hacia una democracia plebiscitaria en la que todo sea susceptible de ser votado. Este sistema conculca las dos grandes bases de la democracia occidental, la separación de poderes y los derechos fundamentales del individuo. Hay cosas que han de estar por encima de cualquier debate porque son la base fundamental, el germen que conforma la identidad y autenticidad de un Estado de derecho que proteja de manera íntegra los derechos y libertades de sus ciudadanos.
EL ETERNO CONFLICTO ENTRE TURCOS Y KURDOS
Después de más de una semana de enfrentamientos en los que han fallecido más de un centenar de miembros del Partido de los Trabajadores Kurdos, (PKK) y una decena de soldados turcos, el Estado Mayor del Ejército turco ha anunciado la retirada de sus tropas del norte de Irak. La guerra asimétrica y no declarada que enfrenta desde hace casi un cuarto de siglo al PKK, que reclama más derechos para minoría kurda de Turquía, con el Estado turco, ha alcanzado tal nivel de tensión en los últimos días que el mismo George Bush se vio obligado a pedir a las autoridades turcas que pararan su incursión en Irak por miedo a que este conflicto desestabilizara aún más la ya de por sí inestable situación irakí.
No es la primera vez que Turquía invade el norte de este país con el pretexto de erradicar las bases del PKK y, de hecho, desde 1991 tiene dos bases militares instaladas en el Kurdistán iraquí. En este sentido, hay muchas voces que señalan que el despliegue de cien mil soldados para luchar contra una organización que desde la detención de su líder Abdoalah Ocalan está muy debilitada, -y que incluso ha ofrecido en varias ocasiones un alto el fuego que ha sido sistemáticamente rechazado por las autoridades turcas-, resulta sospechosamente excesivo.
Parece que el verdadero móvil de este tipo de acciones es recuperar influencia en la zona de Oriente Medio y Asia Central, impidiendo que llegue a buen término el plan del Senado estadounidense de dividir Irak en tres estados federales, uno de ellos de autonomía kurda, que se haría con el control de la ciudad petrolífera de Kirkuk.
Por otra parte, la incursión también buscaría, de cara a la opinión pública turca, acallar a quienes creen que un gobierno de carácter religioso puede ser tan nacionalista como uno laico. Sea como fuere, resulta preocupante el empeño de Turquía e desestabilizar una de las pocas zonas tranquilas y prósperas del avispero Iraquí.
LA PRESENCIA ESPAÑOLA EN EL EXTERIOR
Telefónica ha cerrado un ejercicio extraordinario, con unos beneficios que rozan los 9.000 millones de euros y que suponen un incremento notable, del 42,9 por ciento. Incluso descontando los beneficios extraordinarios, el resultado muestra un crecimiento sólido y que está cimentado sobre la base de la ampliación del negocio. Los beneficios de las empresas son dos vertientes de un mismo proceso en el mercado. Por un lado, medida del éxito con que han contribuido a crear valor sin para ello utilizar recursos muy necesarios en otras empresas. Y por otro, es la recompensa por haberlo hecho. Comprender el papel de beneficios y pérdidas en el mercado es esencial.
Pero más allá del resultado de esta compañía, es de destacar el creciente papel de las empresas españolas con presencia en el exterior que se han convertido en auténticas multinacionales. Un mundo abierto e interrelacionado, que hemos dado en llamar globalizado, tiene por fuerza que hacer buenas viejas pretensiones que parecían utópicas y eliminar las fronteras.
No todos los países donde operan nuestras grandes empresas abanderan el mismo respeto por la propiedad y por el comercio. Y es ahí donde cobra un papel irrenunciable nuestro Gobierno. Su política exterior tiene que tener como una de sus principales guías la defensa de los legítimos intereses españoles en el exterior. Ése es uno de los principales retos del Gobierno que salga de las elecciones generales del 9-M que están a una semana escasa de producirse.