los datos del paro, decisivos para el voto de los electores
La distancia entre PP y PSOE en intención de voto se afianza
domingo 27 de diciembre de 2009, 03:59h
Este 2009 el panorama electoral ha cambiado de forma considerable, ya que desde enero el PSOE ha seguido su tendencia de desgaste, algo de lo que de forma inicial no se ha beneficiado el PP. Sin embargo, desde julio, y por primera vez en cinco años, el PP aventaja al PSOE en intención de voto.
El año 2009 comenzó marcado por la fuerte crisis económica y ante la atenta mirada de los ciudadanos a las acciones del Gobierno en este sentido.
En ese momento, las cumbres internacionales para buscar soluciones globales centraban la atención de la opinión pública y los españoles esperaban los resultados de las primeras acciones del PSOE.
Entonces, el CIS estimaba que de celebrarse elecciones en ese momento, el 29,3 por ciento de los encuestados votaría al PSOE, frente al 23 por ciento que daría su voto al PP.
Los problemas en el principal partido de la oposición parecían haber dejado en un lado más discreto al Gobierno en unos de los momentos más críticos para la economía española.
La presunta trama de espionaje en la Comunidad de Madrid y el estallido del caso Gürtel comenzaron a complicar la posición de los populares. Aún así, el Gobierno no se libró de críticas y no sólo tuvo convocar una reunión con los bancos, sino que se enfrentó a una grave crisis en la Justicia desatada por el caso de Marta del Castillo.
España sufrió la primera huelga de jueces de la historia y el Gobierno pasó por nuevos problemas: la dimisión de Bermejo.
También la sonada intervención de Caja Castilla-La Mancha pareció haber calado en la sociedad española. A pesar de los hechos, el barómetro del CIS de abril otorgaba todavía la victoria al PSOE.
Los encuestados seguían prefiriendo al PSOE y, además, la intención de voto había subido hasta el 30,4 por ciento. El PP sí que sufrió con los nuevos datos, ya que la intención de voto descendió hasta el 22,1 por ciento.
Las fotos de Zapatero con Obama en las grandes cumbres y la gran remodelación de Gobierno llevada a cabo por el presidente del Gobierno –con la consecuente salida de Solbes de Economía- no tuvieron, sin embargo, una influencia positiva en las siguientes encuestas de intención de voto.
Lo que sí tuvo mucho que ver para la pérdida de apoyo del PSOE en las encuestas fueron las cifras del desempleo, que ya superaban los cuatro millones de parados tras los datos del CIS de abril.
Tampoco el PP sufrió en el siguiente barómetro con la comparecencia de Camps ante los jueces, y con la implicación del tesorero del PP, Luis Bárcenas, en la trama Gürtel.
En junio, los populares ganaron las elecciones europeas, ante un PSOE que ya notaba la falta de apoyo y que no consiguió movilizar a su electorado.
Así, las encuestas de intención de voto del CIS de julio daban al PP, por primera vez en cinco años una ventaja, de 1,2 puntos.
Además, la puntuación de Zapatero por parte de los electores había seguido la tendencia a la baja de los últimos meses, llegando a suspender con un 4,27. Rajoy tampoco conseguía arrancar a pesar de los buenos datos de las encuestas y seguía suspendiendo con un 3,55.
Con el final del verano y el comienzo del curso político la corrupción en el PP siguió inundando la opinión pública y se llegó a acusar a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, de haber recibido bolsos de la trama Gürtel.
Las noticias sobre la recuperación económica en España se retrasaban y ante el optimismo del Gobierno otros países como Francia o Alemania ya anunciaban la salida de la recesión.
Por ello, con la llegada del otoño la encuesta del CIS de octubre mostró la caída en picado del PSOE y el mantenimiento del PP, que ganaba algunas posiciones.
Sólo el 23,2 por ciento de los encuestados este mes hubiese votado a los socialistas de celebrarse unos comicios en ese momento, frente al 30,4 por ciento de abril.
El PP, por su parte, no sólo mantenía su posición, sino que además ganaba puntos, con el voto favorable del 25,7 por ciento de los encuestados.
La puesta en evidencia de la situación de la economía española no hizo en los siguientes meses más que agravarse. Los datos del FMI confirmaron algunos de los peores augurios. España iba a ser la única gran economía del mundo que seguiría en recesión en 2010.
Las malas previsiones económicas no fueron lo único que hicieron descender la popularidad del Gobierno, ya que la corrupción comenzó a recorrer toda la Península, con algunos casos destacables en el PSOE como el caso Pretoria.
Los problemas internacionales y la diplomacia fueron la gota que colmó el vaso del PSOE. El secuestro del “Alakrana”, la huelga de hambre de la activista saharaui Aminatou Haidar y el rapto en Mauritania de los tres cooperantes españoles por parte de Al Qaeda del Magreb terminaron de desgastar al Gobierno.
Las encuestas del CIS de final de año ampliaban la diferencia del PP en una ventaja de 3,3 puntos respecto al PSOE.
El PP ya ve “amortizados” los efector de Gürtel
El PP despidió el año instalado en una "sostenida" tendencia al alza en intención de voto, lo que conduciría a Rajoy a La Moncloa debido a la pérdida de credibilidad de Zapatero, y situado en la "autoexigencia" de que hay que luchar contra cualquier práctica de corrupción.
La secretaria general de los populares, María Dolores De Cospedal, resumió el estado de ánimo de sus correligionarios: alegría por la "sostenida" tendencia al alza del PP y aún más alegría por la cada vez más acusada debilidad del Gobierno.
Desde el partido se comentó que a lo largo del año el PP ha tenido que hacer frente a una serie de "problemas" que al final han quedado solventados, y una muestra de ello es, a su entender, el nuevo código interno de conducta.
Otras fuentes del PP consultadas han coincidido en recalcar que los efectos del Gürtel están ya casi amortizados y que las secuelas de las escaramuzas internas se superaron hace un mes, cuando Rajoy advirtió a sus dirigentes que no toleraría ningún "espectáculo más".
Para el PP, los ciudadanos tienen claro que ellos son la alternativa y que, en contraposición, el Gobierno "improvisa" y "carece de objetivos claros".
El PSOE pide prudencia con las encuestas
La secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, apeló a la prudencia a la hora de evaluar el último barómetro del CIS sobre intención de voto, que otorgaba al PP una ventaja de 3,3 puntos sobre los socialistas, y recordó que todavía queda mucho tiempo para las elecciones.
Según su punto de vista, los sondeos "siempre son instrumentos de trabajo" que hay que analizar con prudencia, especialmente cuando queda "cierto tiempo para las elecciones".
Un tiempo durante el cual, garantizó, el PSOE se ocupa de los problemas y las necesidades reales de los ciudadanos, frente a un PP que "no está en condiciones de aportar nada positivo a la sociedad" y que "sólo tiene ojos para sí mismo".
Tras haber sostenido que en estos momentos se requiere hacer "política con mayúsculas", aseguró que los socialistas actúan "por decencia política" y no con la intención de conseguir réditos electorales cuando son "contundentes" denunciando "la irresponsabilidad" del PP en Caja Madrid o su falta de decisión de llegar hasta el final en el "caso Gürtel".
No obstante, quiso hacer notar que también se han publicado encuestas que apuntan a una bajada "clarísima" del PP en la Comunidad Valenciana y a un ascenso del PSPV-PSOE.