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Resumen del año

América Latina, un 2009 entre Lula y los bolivarianos

jueves 31 de diciembre de 2009, 13:39h
Cuando el escritor colombiano Gabriel García Márquez escribió su galardonada novela “Cien años de soledad” en 1967, jamás llegó a imaginarse que tres décadas después toda América experimentaría situaciones tan curiosas entorno a la realidad cotidiana como las que se vivían en ese recóndito pueblo llamado Macondo. Y es que en este año que finaliza pasó de todo. La elección del primer presidente de raza negra en EEUU, la clasificación de Honduras al Mundial de 2010 durante su peor crisis política, el paso de Chávez por la “alfombra roja” o el primer matrimonio gay en Latinoamérica, son algunos de los titulares que coronaron los principales medios de comunicación durante el 2009, en donde Brasil y Venezuela protagonizaron lo mejor y lo peor del año.
Elecciones, juicios, protestas, golpes de estado, violencia y derechos civiles, fueron el común denominador de la agenda iberoamericana a lo largo de este año, en donde el populismo de la izquierda suramericana parece haber adquirido un nuevo impulso debido a los petrodólares iraníes, el tabú cultural de la homosexualidad sale finalmente del “armario”, Venezuela bate otro récords en reinados de belleza, y un ex guerrillero tupamaro, José Mujica, se convierte en el nuevo presidente de Uruguay. Muchos acontecimientos formaron parte de la actualidad de una región que se ha visto enmarcada por la nostalgia de la Guerra Fría y por el esperanzado ímpetu de Brasil como potencia continental.

Lula, liderazgo latinoamericano

Con la comunidad internacional comiendo en la palma de su mano, no cabe duda que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva ha sido el líder iberoamericano por excelencia en 2009. No solamente ha logrado que la FIFA y el Comité Olímpico Internacional le otorgara al gigante suramericano la sede para la celebración del Mundial de Fútbol de 2014 y las Olimpiadas de 2016. También este hombre que de niño ayudaba a la economía de su hogar como limpiabotas, es hoy en día una de las principales referencias dentro de la geopolítica iberoamericana, que contribuyó a transformar y a modernizar la manera de concebir el socialismo en la región, para darle un nuevo empuje al potencial de un país que ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad, ganándose una plaza de honor en el selecto club de los grandes líderes mundiales, en especial los del G8.



El trío bolivariano

La tripleta conformada por los presidentes Hugo Chávez (Venezuela), Evo Morales (Bolivia) y Rafael Correa (Ecuador), han regalado muchísimos titulares a lo largo de este año, en donde Correa y Morales reafirmaron, a punta de elecciones, sus intenciones de perpetuarse en el poder tal como lo hiciera su colega venezolano.

Pese a ser los abanderados del socialismo más revolucionario e irreverente de América Latina, como un símbolo de la gobernanza del pueblo, lo cierto es que tanto Venezuela, como Bolivia y Ecuador, no han tenido un 2009 que podría calificarse de prospero en cuanto a desarrollo y crecimiento económico. El alto contenido populista de sus gobernantes, sumado a los vínculos que sostienen con Irán y a una creciente paranoia antiimperialista contra Estados Unidos, ha despertado en el seno de la comunidad internacional un sentimiento de desconfianza hacia estos países, que terminaron siendo los principales promotores de la polarización regional. Algo que quedó evidenciado en la pasada Cumbre de las Américas y el la Cumbre sobre el Cambio Climático, recientemente celebrada en Copenhague.

En este sentido, Hugo Chávez ha sido el “maestro de ceremonias” en el espectáculo en que se ha convertido la actual izquierda latinoamericana. El artífice del “Socialismo del Siglo XXI”, aquel que se proclama a favor de los pueblos de América y patentó el rojo como el color “revolucionario” por excelencia, no dudó en pasearse por la alfombra roja del Festival de Venecia, codo a codo con Oliver Stone, llevando el concepto de la “boliburguesía” más allá de las fronteras venezolana.



La soledad de Uribe

Con la posibilidad en puertas de ser reelecto por segunda vez consecutiva, presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, se sitúa como la principal aliado de Estados Unidos en una región cada vez más hostil hacia las políticas de la Casa Blanca. Su contundencia a la hora de luchar contra la guerrilla colombiana, le han situado como un líder eficaz que le ha valido el respeto de Estados Unidos y Europa, aún cuando sus acciones no han estado exentas de controversia.

La cesión de 6 bases militares en territorio colombiano a la administración Obama, no sólo supuso el “grito en el cielo” de los gobiernos vecinos de Venezuela y Ecuador, sino también la crítica de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que no oculta su preocupación por el inminente rearme de América Latina.

El mapa centroamericano

El golpe de estado en Honduras que destituyó del poder a el ex presidente Manuel Zelaya aquella mañana del 28 de junio y puso en su lugar el gobierno de facto de Roberto Micheletti, marcó gran parte de la agenda informativa iberoamericana a lo largo de casi seis meses. Aún cuando el pasado 29 de noviembre los hondureños asistieron a las urnas para elegir Porfirio Lobo como el nuevo gobernante del país, para la gran parte de la comunidad internacional, Zelaya sigue siendo el Jefe de Estado de un país, que en teoría, hoy en día tiene tres presidentes.

Un galardonado periodista de la cadena de noticias CNN también acaparó titulares a inicios de 2009 al convertirse en el primer presidente de El Salvador por el Frente Farabundo Martí para Liberación Nacional (FMLN). Mauricio Funes, se aproxima a su año de gobierno con la confianza de los salvadoreños y la de la comunidad internacional, que ven en este mandatario a un líder que se desmarca del socialismo radical del eje chavista para seguir los pasos del modelo brasileño y chileno, a fin de sacar a uno de los países más pobres de Centroamérica de la miseria.



Disidencia en la red

Yoani Sánchez, una joven cubana de 34 años se convirtió en el principal dolor de cabeza del régimen castrista. Su blog “Generación Y”, no sólo ha sido una de las principales voces de la disidencia dentro de la isla, si no una ventana que ha mostrado al mundo los diversos matices de la realidad cubana, lo que le ha valido numerosos galardones a nivel internacional, que lamentablemente no ha podido ir a recoger en persona.

Gracias a ella, el mundo ha podido conocer los brutales ataques de los cuales son objeto los opositores del castrismo, y las posturas del propio Barack Obama ante Cuba, a través de una humilde entrevista digital que quedará para la historia.

La narcoguerra mexicana

México vive la incertidumbre y la zozobra de ver como las morgues de ese país se desbordan diariamente de cadáveres a causa de los elevados niveles de narco violencia que padece el país. Aún cuando el Gobierno de Felipe Calderón prácticamente militarizó los estados más vulnerables para garantizar la seguridad de sus ciudadanos, lo cierto es que el 2009 se despide con un saldo de más de siete mil quinientos muertos, y el temor de abrir el 2010 con un nuevo listado de víctimas.



El amor y el desamor de Iberoamérica hacia Barack Obama

En febrero de 2009 la ciudadanía estadounidense hizo historia. Por primera vez desde 1789, EEUU elige a un hombre de raza negra para gobernar el país, cambiando la imagen que se tenía arraigada de esta superpotencia mundial. Con la llegada de Obama a la Casa Blanca se reavivó el “enamoramiento” de América Latina hacia el gigante del norte y con él la esperanza de retomar una agenda regional que estaba pendiente. La pasada Cumbre de las América, celebrada en abril en Trinidad y Tobago, los líderes latinoamericanos pusieron sus ojos en el carismático Obama, sobre todo un Hugo Chávez que no dudó en estrecharle la mano y regalarle el libro del escritor uruguayo Eduardo Galeano, “Las venas abiertas de América Latina”.



Pero si bien Washington está demostrando un creciente interés por recomponer las relaciones con su “patio trasero”, lo cierto es que no ha sido de la manera en la que mucho de los gobernantes del hemisferio esperaban, sobre todo por parte de Chávez, Morales, y los hermanos Castro, que se imaginaban tertuliando sobre “revoluciones sociales” con el mandatario estadounidense. Sin embargo, Obama se ha mostrado cauto con los intereses de su país en la región, reforzando sus lazos con Brasil, Chile, Colombia y México, manteniendo la esencia de la política exterior norteamericana, en cuanto a Cuba, la economía y la seguridad internacional.

El 2010 promete ser un año tan intenso para América como lo fue el 2009, gracias a las celebraciones por el bicentenario de la Independencia de Iberoamérica, un acontecimiento que puede resultar interesante para replantearse el futuro y los nuevos escenarios de una de las regiones más geoestratégicas de la política mundial.