deja 90 muertos y numerosos heridos
Un nuevo atentado en Paquistán provoca otra matanza de civiles
viernes 01 de enero de 2010, 17:21h
Al menos 88 personas murieron este viernes y 90 resultaron heridas al estrellar un suicida el vehículo que conducía contra una cancha de voleibol en el noroeste de Paquistán, donde el Ejército libra en varios frentes una guerra contra la insurgencia talibán. El atentado terrorista tuvo lugar en el distrito de Laki Marwat, situado en la demarcación de Bannu, fuera de las áreas tribales paquistaníes pero fronterizo con Waziristán del Norte y del Sur, donde los talibanes tienen sus principales feudos.
Al menos 90 personas han muerto como consecuencia del atentado suicida perpetrado este viernes en un recinto en la aldea de Shah Hassanjel, próxima a la localidad de Lakki Marwat (noroeste de Pakistán), en el que se estaba jugando un partido de voleibol, según el último balance de la Policía.
El jefe de la Policía de Lakki Marwat, Ayub Jan, indicó a Reuters que el autor del atentado accedió al terreno de juego al volante de un todoterreno y se inmoló con explosivos. "Hemos retirado todos los cuerpos y heridos de entre los escombros", dijo Jan, al tiempo que añadió que un total de 90 personas han muerto.
La cadena de televisión Express 24/7 añadió que 20 casas quedaron destruidas por la explosión de un coche bomba.
El policía añadió que, al parecer, un segundo vehículo huyó del lugar. "Creemos que puede ser utilizado para perpetrar un ataque en otro sitio", explicó.
El objetivo fueron unos hombres jóvenes que jugaban al voleibol ante la presencia de numerosos espectadores (incluidos ancianos y niños), según las autoridades. Aunque los ataques en eventos deportivos son infrecuentes, los milicianos han comenzado a atentar en zonas muy concurridas, como mercados, para causar el mayor número de víctimas y generar pánico.
Además, los milicianos talibán, vinculados a Al Qaeda, controlan varios enclaves en la zona y, según fuentes oficiales, los habitantes de Shah Hassanjel están en contra de esos milicianos, por lo que habían formado una milicia armada contra los talibán, un fenómeno que comenzó en Pakistán el año pasado.
El Ministerio de Asuntos Exteriores británico condenó el atentado y reafirmó su apoyo a Pakistán en la lucha contra los extremistas. "Condenamos este horrendo ataque que ha llevado a la pérdida innecesaria de tantas vidas. Nuestros pensamientos están con las familias de aquello que han perdido sus vidas o han resultado heridos", señala un comunicado.
"Seguiremos trabajando con Pakistán para contrarrestar la amenaza a la que se enfrenta desde el extremismo violento. Ésta es una amenaza que la comunidad internacional debe ayudar a Pakistán a abordar, tanto en el interés del pueblo de Pakistán como de la estabilidad general", agrega la nota.