Mohamed VI quiere una gestión local democrática
Marruecos retoma su "regionalización avanzada" y empieza por el Sáhara
lunes 04 de enero de 2010, 12:49h
El rey de Marruecos ha vuelto a sacar a luz su proyecto de “regionalización avanzada” del país mediante unos “consejos democráticos que dispongan de prerrogativas y recursos para asumir la tarea del desarrollo regional integrado”. El Sahara Occidental, que Rabat considera sus “provincias del sur”, estaría “entre los primeros” a la hora de aplicar el proyecto.
Lo que el entorno de Mohamed VI presenta como “una idea revolucionaria”, es simplemente una continuación del concepto de descentralización administrativa del Estado marroquí puesto en marcha por Hassan II en los años 80, y cuyo artífice intelectual y personal fue su ministro del Interior, Dris Basri, a la sazón profesor de Derecho en la Universidad Mohamed V de Rabat.
El rey Mohamed VI ha presentado en su discurso televisivo el proyecto de regionalización como “un vuelco mayor en el modo de gobierno territorial” y “una nueva dinámica en la reforma institucional profunda” que se dispone a llevar a cabo en el país. Pero lo cierto es que habida cuenta de la composición y de las prerrogativas de la Comisión ad hoc presidida por el actual embajador en España Omar Azziman, que se ocupará de presentar el proyecto al Rey a finales de junio, los futuros “comités democráticos” (cuya constitución o elección no ha precisado el monarca), se ocuparán casi exclusivamente de la gestión económica, administrativa, social y cultural de las regiones a su cargo.
En la composición del Comité nombrado por el Rey, no hay ningún militar, ningún responsable de la seguridad, ningún diplomático, a excepción del embajador Azziman que la preside. Lo que deja claramente a entender que el alcance de la regionalización está muy lejos de la propuesta que en su día hizo el Exsecretario de Estado norteamericano James Baker, como base para la solución al conflicto del Sahara Occidental, que incluía una cogestión en materia de seguridad y orden público, y una participación política local en la representación de la Autonomía del Sahara a nivel internacional.
La novedad pues de la propuesta real no consiste en el proyecto descentralizador, ni en su extensión al conjunto del país (ya lo anunció en el discurso conmemorativo de la Marcha Verde en 2008). Sino en la fecha fijada de finales de junio para que Azziman le presente el documento elaborado con “propuestas concretas”.
El presidente de la Comisión designada por el rey, Omar Azziman había afirmado hace poco que la solución de autonomía del Sahara propuesto por Marruecos en 2005 a la ONU, iba a basarse en la experiencia del Estado de las autonomías español. Mohamed VI ha desinflado sus posibles aspiraciones al declarar este domingo que el proyecto actual es “un modelo exclusivamente marroquí, surgido de las especificidades de nuestro país” y que no hay que caer en “el mimetismo” o en la copia “de experiencias extranjeras”. Dicho de otra manera, si el embajador Azziman pensaba en una “autonomía política”, el rey la ha limitado al ámbito de la gerencia administrativa. Al tiempo que ha fijado claramente las “lineas rojas” que la elaboración del proyecto no debe trraspasar: la sacralidad y la unidad del Estado y del territorio cuyo garante y protector es el Rey.
Las presiones internacionales, en particular de Estados Unidos, han obligado a Mohamed VI a frenar su propósito de comenzar la aplicación de la futura regionalización por el Sahara Occidental. La Administración Obama ha declarado públicamente su compromiso para que la solución al conflicto del Sahara pase por las negociaciones que llevan a cabo Marruecos y el Frente Polisario, junto con delegaciones de Argelia y Mauritania, patrocinadas por la ONU. En la reciente visita a Washington del ministro de Exteriores marroquí, Tayeb Fassi Fihri, junto al jefe de los servicios secretos Yassin Mansuri y el confidente del rey Fuad Ali El Himma, para explicar al Departamento de Estado la posición de Rabat ante el caso de Aminetu Haidar, la delegación marroquí tuvo que escuchar quejas y críticas por parte de Hillary Clinton a la desastrosa gestión de la crisis por parte de la diplomacia alauita. Según ha podido saber El Imparcial, la Secretaria de Estado declaró no ver son buenos ojos la puesta en marcha “unilateral” de la autonomía o regionalización por parte del régimen de Rabat en el sahara.
De ahí el nuevo plazo dado por Mohamed VI de seis meses para elaborar propuestas que le deben ser sometidas, y al menos de un año para comenzar a aplicarlas. Además, a diferencia del discurso del 6 de noviembre de 2008 en el que el Rey anunciaba que el Sahara sería “el primero” en aplicar el proyecto, ahora simplemente “está entre los primeros”.
La prudencia y el tono menos agresivo del soberano marroquí al hablar de “los adversarios de la integridad terrotirial”, va dirigido también a limar asperezas con algunos países de la Union Europea que no esconden sus críticas a la vulneración de derechos humanos y de las libertades individuales en Marruecos, y en particular a la represión policial contra las protestas pacíficas en el Sahara Occidental. Son varias las capitales europeas partidarias de condicionar al “estatus avanzado” que el ministro Miguel Angel Moratinos quiere regalar a Marruecos con motivo de la cumbre Unión Europea y Reino de Marruecos prevista en este semestre, a la solución del conflicto del Sahara Occidental y al respeto de los derechos humanos en Marruecos.
A este respecto, hay que señalar que el Tribunal de apelación de Casablanca ha confirmado la pena de 4 años de prisión pronunciada en octubre contra los dos periodistas, Taufik Buachrin y Jalid Gheddar, por una caricatura inocente de un primo del rey, Mulay Ismail. Además se les ha ratificado las multas de 4.400 euros por introducir en la citada caricatura un fondo con la bandera de Marruecos y a 270.000 euros de indemnización a pagar al real pariente.
Ante el ridículo internacional suscitado por una Justicia al servicio del Rey y su familia, el régimen ha intentado salvar la cara y el propio príncipe Ismail ha renunciado a la ejecución de la sentencia, lo que ha sido saludado por los periodistas incriminados como “un gesto noble” y “un excelente regalo de fin de año”.