Laura Dolfi: Don Juan llega a Italia (de Tirso a Cicognini). Ediciones del Orto. Madrid, 2009. 113 páginas. 8 €
Auspiciada por el
Instituto del Teatro de Madrid (ITEM) y bajo la dirección de Javier Huerta Calvo y Antonio López Fonseca, la colección “Breviarios de Talía” nace con el firme propósito de acometer un estudio plural del género dramático desde de todos los ámbitos que lo integran, tomando en consideración no únicamente su naturaleza textual, sino también su raíz escénica. Así pues y, como no podría ser de otro modo tratándose de una criatura esencialmente teatral, “Breviarios de Talía” inicia su andadura consagrando su primer volumen a la figura de don Juan, con el fin de escudriñar un capítulo en los albores de su transición de personaje a mito.
La ligazón existente entre las dramáticas italiana y española a lo largo de los siglos XVI y XVII amparó el transvase de motivos y anécdotas literarias de un lado al otro del Mediterráneo. Pese a la reprobación de los valedores de la tradición clásica y los preceptos aristotélicos, la renovación propugnada por el “Fénix” caló hondo en un buen número de autores transalpinos, cuyas obras conforman una tradición
spagnolizzante dentro del panorama teatral del Seiscientos italiano. Uno de los más destacados fue el florentino Giacinto Andrea Cicognini quien, en torno a 1632, llevó a cabo la primera refundición de
El burlador de Sevilla bajo el título de
Il convitato di pietra, publicada treinta y nueve años más tarde.
Laura Dolfi, catedrática de Literatura española en la Universidad de Parma que, desde hace años, viene llevando a cabo una encomiable y necesaria puesta en valor de los estudios de teatro comparado entre Italia y España, realiza en esta monografía un ágil cotejo de ambos textos en dos planos: un análisis contrastivo de las dos obras atendiendo a sus concomitancias y disparidades temáticas, lingüísticas, estructurales, métricas y de dramatis más significativas, así como una precisa y exhaustiva deconstrucción de la obra de Cicognini donde, de forma especular, se ponen de relieve sus innovaciones con respecto del paradigma tirsiano. Asimismo, el estudio se completa con una esmerada introducción tanto al contexto literario que enmarca la génesis de
Il convitato di pietra como a los problemas ecdóticos que la rodean.
Con la claridad y rigor que la caracterizan, Dolfi desentraña la lectura del burlador y su conflicto que Cicognini lleva a cabo, haciéndose ostensible al lector cómo las bases de la universalidad del inmortal personaje se asientan desde su momento primigenio: el libre arbitrio, la voluntad, la sexualidad insaciable y la acción plena que encarna “ese hombre sin nombre” que es don Juan, violan los límites de la ficción, del sometimiento a un creador o a un marco argumental concreto para convertirse en mito; sin duda, el más fecundo del acervo teatral español y una de las máscaras por excelencia de la dramática universal.
Por Marta Olivas Fuentes