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miedo a más atentados

¿Han dejado de ser "listos" los Servicios de Inteligencia de EEUU?

domingo 10 de enero de 2010, 13:38h
Desde el atentado fallido en Detroit el día de Navidad en Estados Unidos no se habla de otro tema más que de la seguridad aérea del país y de los errores del Servicio de Inteligencia norteamericano en el último año
Los atentados contra las torres gemelas el 11 de septiembre de 2001, además de ser uno de los días más impactantes de la historia, sirvieron para que se diera un completo giro a la política de seguridad aérea en EEUU y el mundo entero. Desde entonces los controles aumentaron y ese tipo de reformas llevadas a cabo por el entonces presidente de los Estados Unidos, George Bush, fueron calificadas por la mayor parte de los analistas como uno de los mejores hechos de su mandato. De hecho, unos meses después, cuando el miedo seguía vivo en los ciudadanos, Richard Reid trató de hacer explotar un avión con unos explosivos que llevaba en sus zapatos, pero finalmente la tripulación logró reducirle y evitar una nueva catástrofe. El pasado día de Navidad volvió a producirse una situación muy similar cuando el nigeriano Omar Faruk Abdumutallad intentó destruir, con explosivos en su ropa interior, un avión que llevaba 290 personas a bordo. Abdumutallad, pese a que no estaba incluido en el listado de la Agencia de Seguridad de Transporte, sí aparecía en la lista de sospechosos de terrorismo del Gobierno estadounidense, lo que ha llevado a Barack Obama a asumir públicamente su responsabilidad por este fallido atentado. Además, este suceso ha provocado una reapertura del debate de la seguridad aérea mundial.

“Todo es mejorable, pero creo que Estados Unidos tiene unos servicios de seguridad que están a la altura de un país de su categoría, pese al susto del otro día”, reconoce Javier Rupérez, cónsul general de España en Chicago, en declaraciones a EL IMPARCIAL. Por su parte, el corresponsal de la FM Radio Juan Pablo Barrientos, en declaraciones a este periódico, asegura que en “EEUU siempre existe el miedo de los posibles atentados, de hecho cada vez que un avión vuela un poco bajo, más de uno empieza a pensar lo peor”. Asimismo, Barrientos reconoce que “estos días hay mucho control en los aeropuertos y bastante policía en la calle vigilando, por lo que pueda pasar”.

Pocos días después del atentado fallido en Detroit, la CIA confirmó la muerte de siete agentes de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense en una base militar en el este de Afganistán, que posteriormente fue revindicado por Al Qaeda quien manifestó que su objetivo era “vengar la muerte de sus líderes”. El atentado, que se produjo en el interior de la Base Champman de Operaciones Avanzadas, fue el segundo ataque más mortífero en la historia de la CIA y el más cruento contra los Servicios de Inteligencia norteamericanos en Afganistán. Según fueron avanzando los días, se descubrió que el terrorista suicida, Human Jalil Abu Mulal al Balawi, que logró esquivar los controles de seguridad de la Base, había sido reclutado por los servicios secretos jordanos (desde la guerra de Irak trabaja con EEUU en este tipo de temas) para infiltrarse en Al Quaeda y seguir la pista al número dos de la organización terrorista, Ayman Al Zawahiri, cuando tenían toda la información de que en el pasado había tenido vínculos con los islamistas.

También, el pasado noviembre, Nidal Malik Hasan, un psiquiatra especializado en estrés postraumático, que en breve iba a ser destinado a Afganistán, abrió fuego en las instalaciones de la base militar de Fort Hood, dejando doce muertos y más de treinta heridos durante el acto. Según los testigos presentes en la zona, antes de comenzar a disparar, Hasan gritó "Allahu Akbar”, que significa “Dios es grande” en árabe. Con el tiempo, pese a que el FBI descartó que este suceso fuese un acto terrorista, se empezó a especular con esta posibilidad. De hecho, Joseph Lieberman, en una entrevista a la cadena Fox News, manifestó que había señales claras de el tiroteo llevado a cabo en la base de Texas fuese un atentado. Además, posteriormente salió publicado en los medios estadounidenses que Hasan era un fiel seguidor de Anwar al-Aulaqi, un predicador musulmán nacido en Estados Unidos, que actualmente reside en Yemen y a quien se le acusa de intentar fomentar actos terroristas. El nombre de al-Aulaqi también ha estado vinculado al fallido atentado contra el vuelo Amsterdam-Detroit del 25 de diciembre.

Unas semanas después, se produjo otro error garrafal en la cena organizada por Barack Obama en honor al primer ministro indio Manmohan Singh, al colarse tres personas no invitadas, que burlaron todos los controles de seguridad, y aprovecharon para hacerse fotos con los asistentes a la cena de gala, como el vicepresidente Joe Biden. Posteriormente, el matrimonio formado por Tareq y Michaele Salahi colgó las fotografías en Facebook, dejando una vez más en evidencia al sistema de seguridad que rodea a la Casa Blanca, desde la llegada de Barack Obama al poder. Un mes después el Servicio Secreto confirmó la presencia en la cena de Carlos Allen, un promotor de festejos de Washington que se alojaba en el mismo hotel que la delegación del Gobierno indio y que tras colarse en el autobús controlado por el departamento de Estado y burlar todos los registros de seguridad, entró en la cena de gala. Por este suceso, tres agentes fueron suspendidos temporalmente y se abrió una renovación de los protocolos de seguridad de ese cuerpo oficial.

Ante esta situación, Barack Obama, para 2010 y de forma imprevista tras regresar de sus vacaciones en Hawai, se va a centrar en crear nuevas medidas de seguridad y de esta forma, en aumentar el control y la seguridad de su país para no volver a tener ningún tipo de “responsabilidad” en actos de este tipo. Entre las medidas destaca la del escáner corporal que, según ha podido saber EL IMPARCIAL, en Estados Unidos está recibiendo muchas críticas y continúa a debate, ya que el mayor inconveniente son los niños y el posible incumplimiento de los derechos civiles con esta nueva medida. De hecho, algunas asociaciones civiles denuncian lo que consideran un “desnudo digital de las personas”. Asimismo, se van a intensificar los controles aleatorios y el cacheo obligatorio para aquellas personas que procedan de países calificados por el Departamento de Estado como “patrocinadores del terrorismo”. En Europa, por el momento, Holanda e Inglaterra ya han confirmado que van a utilizar los escáneres corporales. Otros países como Alemania han mostrado su recelo en aprobar esta nueva situación. Por su parte, el Gobierno español ha descartado la adopción de “medidas adicionales” hasta que no haya un acuerdo sobre esta cuestión en el seno de la Unión Europea. Obama, que quiere seguir de cerca el reforzamiento de la seguridad en Europa, enviará a un representante de su ejecutivo a la reunión que se celebrará el próximo 20 de enero en Toledo, donde se debatirá el sistema de seguridad aéreo europeo.
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