reseña
Dexter Filkins: La guerra eterna. Partes desde la guerra contra el terrorismo
sábado 23 de enero de 2010, 00:27h
Dexter Filkins: La guerra eterna. Partes desde la guerra contra el terrorismo. Traducción de Enrique Herrando. Crítica. Barcelona, 2009. 432 páginas. 29,90 €
Nueve años ejerciendo su profesión en zona de guerra pueden, sin lugar a dudas, proporcionar a un periodista experiencias más que suficientes para escribir un buen libro. Y si a esto le añadimos un estilo rápido, dinámico, que casi no deja respirar al lector, no debe resultar sorprendente que La guerra eterna se haya alzado el pasado año con algunos de los premios más importantes a los que un título de no-ficción pueda aspirar –entre ellos, el National Books Critics Circle Award–, así como con un espectacular éxito de crítica entre los principales periódicos y revistas norteamericanos.
Dexter Filkins, recientemente galardonado con un Pulitzer junto con el resto de reporteros del New York Times destinados en Afganistán y Pakistán, logra relatar con una crudeza a veces extrema, pero no por ello fuera de lugar, algunos de los episodios más impactantes que gracias a su condición de enviado especial tuvo la posibilidad de presenciar tanto en Afganistán como en Irak. Es obvia la diferencia de lo que este libro transmite con respecto al contenido que un ciudadano medio pueda recibir a través de los informativos. Y es que éstos, por lo general, no muestran la historia que hay detrás de cada coche-bomba, de cada secuestro, de cada terrorista suicida. O, incluso, de cada soldado muerto. Y, menos aún, las situaciones irónicas, y en ocasiones, por qué no decirlo, incluso divertidas y conmovedoras, que provocarán en el lector reacciones contradictorias. Esa es la realidad, o al menos una parte de ella, que esta obra pretende reflejar.
El autor evita realizar valoraciones personales con respecto a los hechos que narra o, al menos, no más que las que los propios protagonistas pueden traslucir. Y quizá este elemento de objetividad sea el que proporciona una mayor credibilidad a sus testimonios. Además, el nivel de detalle con el que Filkins relata cada acontecimiento, con descripciones precisas, nombres y apellidos, ubicaciones…, hace que no resulte difícil al lector imaginarse el ambiente del campo de batalla. Por todo ello, este libro será sin duda útil para entender más, o para entender menos aún, qué es realmente una guerra en el siglo XXI.
Por José María Paterna