"el final de la guerra de Irak está cerca"
Obama: "No abandonaré a los ciudadanos sin seguro médico"
jueves 28 de enero de 2010, 04:07h
El mandatario norteamericano dijo este miércoles que la creación de empleo será su objetivo "número uno" en 2010 y pidió al Congreso un proyecto de ley que estimule las contrataciones. "El empleo debe ser nuestro objetivo número uno en 2010 y por eso pido este año un proyecto de ley para la creación de nuevos trabajos", dijo Obama en el discurso del Estado de la Unión, en el que los presidentes marcan sus prioridades para el año entrante.
El desempleo asciende el 10 por ciento de la población actualmente en Estados Unidos, pero numerosos expertos creen que aumentará, pese a que la economía ha vuelto a crecer. En el discurso, el mandatario propuso usar 30.000 millones de dólares de las ayudas devueltas por Wall Street para que los bancos comunitarios, que son pequeñas entidades locales, extiendan más créditos a las empresas.
También propuso un incentivo fiscal para las empresas que realicen contrataciones o eleven los salarios y rebajas tributarias para fomentar la inversión. En el discurso, Obama reiteró la importancia de llevar a cabo una reforma financiera "seria" y prevenir la "irresponsabilidad" que casi hundió la economía estadounidense. "No estoy interesado en castigar a los bancos, estoy interesado en proteger a nuestra economía", dijo el presidente.
Obama ha propuesto la imposición de un nuevo impuesto a las grandes entidades financieras, así como restricciones en sus operaciones, para disminuir el riesgo. El gobernante afirmó que si la ley de reforma financiera que apruebe el Congreso no es "una reforma real" no la firmará y pedirá otro proyecto a la Legislatura. También pidió a los congresistas la aprobación de un proyecto de ley sobre energía y cambio climático que dé incentivos para la producción de biocombustibles y tecnología de carbón "limpio".
Obama pide al Congreso revivir la reforma sanitaria
El presidente estadounidense instó este miércoles al Congreso a revivir la reforma sanitaria, pese a que los demócratas han perdido la mayoría absoluta en el Senado que garantizaba su aprobación.
"No abandonemos la reforma. No ahora. No cuando estamos tan cerca. Encontremos una vía para unirnos y completar el trabajo en beneficio del pueblo estadounidense", afirmó Obama en su esperado discurso sobre el Estado de la Unión. La reforma sanitaria planteada por los demócratas, sostuvo, ayudará a reducir gastos a "millones de familias y empresas", y a recortar el déficit fiscal en cerca de un billón de dólares en veinte años.
También aportará cobertura a millones de estadounidenses que en la actualidad carecen de ella, dijo. "Este problema no va a desaparecer", indicó Obama, que aseguró que "no abandonaré a esos ciudadanos y tampoco debería hacerlo la gente presente en esta Cámara". El mandatario reconoció que la medida ha perdido popularidad gradualmente, algo por lo que entonó un "mea culpa": "Acepto la parte de responsabilidad que me toca por no haberla explicado mejor a los estadounidenses".
La reforma sanitaria, la principal prioridad legislativa de Obama en su primer año de mandato, se encuentra en entredicho después de que el Partido Republicano se impusiera la semana pasada en unas elecciones parciales en Massachusetts y arrebatara a los demócratas la mayoría absoluta necesaria para evitar cualquier intento de veto de la oposición.
Esa derrota ha desmoralizado a los demócratas en un año en el que se celebrarán elecciones legislativas en noviembre. A este respecto, Obama también lanzó una cierta reconvención a los legisladores de su partido: "Les recuerdo que seguimos teniendo la mayoría más amplia de las últimas décadas, y que la gente espera de nosotros que resolvamos los problemas, no que salgamos corriendo a la mínima". A los republicanos, por su parte, les indicó que "decir que no a todo puede ser una buena estrategia política a corto plazo, pero no demuestra liderazgo. Estamos aquí para servir a los ciudadanos, no nuestras ambiciones".
El final de la guerra de Irak "está cerca"
El presidente de EE.UU., Barack Obama, afirmó este miércoles que "la guerra se acerca a su fin" en Irak y los soldados de su país "vuelven a casa", mientras que en Afganistán "tengo confianza en que tendremos éxito".
En su esperado discurso sobre el Estado de la Unión, el primero de su mandato, Obama indicó ante ambas cámaras del Congreso que "estamos entregando Irak de manera responsable a su gente" y recordó que "para finales de agosto todos nuestros soldados habrán partido de Irak". Obama había basado su campaña electoral presidencial de 2008 en buena parte en sus promesas de poner fin a la guerra en Irak, donde entonces se encontraban cerca de 150.000 soldados.
El año pasado anunció la salida de las tropas de combate para finales de agosto, y la marcha de los últimos soldados para finales de 2011. El presidente estadounidense, que hizo escasas referencias a la política exterior en un discurso de corte eminentemente económico, aludió también a la lucha contra el terrorismo y la guerra en Afganistán, donde el pasado diciembre anunció el envío de más de 30.000 soldados adicionales.
Allí, aseguró, los soldados estadounidenses podrán empezar a regresar en julio del año próximo. "Recompensaremos el buen Gobierno, reduciremos la corrupción y apoyaremos los derechos de todos los afganos", sostuvo el presidente estadounidense, que reconoció: "Habrá aún días difíciles por delante, pero tengo confianza en que tendremos éxito".
Obama aludió también a la lucha contra el terrorismo, en particular tras el intento de atentado contra un avión que cubría la ruta Amsterdam-Detroit el día de Navidad pasado, y aseguró que "reparamos fallos inaceptables revelados por ese ataque fallido, con mejor seguridad aérea y acciones más rápidas de nuestros servicios de inteligencia".
Asimismo, aludió a la amenaza que representan las armas nucleares para advertir a Irán que si continúa haciendo caso omiso de sus obligaciones internacionales "encararán consecuencias cada vez mayores", al igual que Corea del Norte "afronta un aislamiento mayor y sanciones más fuertes, que se hacen cumplir rigurosamente".
En su discurso, Obama apenas mencionó a Haití, donde ha enviado equipos de auxilio y soldados tras el fuerte terremoto del pasado día 12. Sí recordó que "cerca de 10.000 estadounidenses colaboran con muchos países para ayudar a la gente de Haití a recuperarse y reconstruir el país". Pero en un gesto hacia esa nación, en el palco de la primera dama, Michelle Obama, se encontraba entre una treintena de invitados el embajador haitiano en Washington, Raymond Joseph.