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Oportunidad perdida

sábado 30 de enero de 2010, 17:14h
Nueve días antes del 14-M, Miguel Ángel Fernández Ordoñez, el actual gobernador del Banco de España, sostenía en un articulo titulado “Cambiar cuando todo va bien” que había que abandonar un modelo de crecimiento basado en la demanda interna (es decir, básicamente, la construcción) e ir a otro basado en la competitividad internacional, la mejora de la educación y la investigación, y anunciaba que eso haría su partido, el Socialista, si ganaba las elecciones. Después de casi seis años en el poder, el Gobierno, por fin, habla de cambiar este modelo, aunque muy pocos creen que su Ley de Economía Sostenible va a servir para mucho y ayudar a España a salir del pozo profundo en que se ha metido.

Esta referencia al artículo de MAFO es una de las muchas delicias del libro de Gabriel Tortella y su mujer, Clara Eugenia Núñez, Para Comprender la Crisis, publicada por Gadir. Es un análisis conciso y riguroso de la crisis económica que afecta al mundo desde 2007, y la sección sobre España es lo mejor que he leído. Entre sus muchas virtudes están la brevedad del libro, su enfoque pedagógico (Tortella es catedrático emérito de Historia Económica en la Universidad de Alcalá y Núñez profesora titular de Historia Económica en la UNED) y su tamaño de bolsillo, que lo hace ideal para estudiantes de economía y cualquier persona interesada en este mundo.

Para comprender el presente hace falta entender el pasado. La historia ilumina la actualidad y nos da lecciones. Por esto, los autores comienzan por ofrecer una perspectiva sobre episodios históricos comparables y sobre las teorías que han tratado de explicarlos, especialmente la Gran Depresión de 1929, la más próxima a la actual por sus dimensiones. Igual que Kenneth Rogoff y Carmen Reinhart en su libro publicado en 2009 con el irónico titulo This Time is Different (Esta vez es diferente), indica que ya hemos estado aquí antes y no será la última vez. Una diferencia clave entre la crisis de hoy y la de 1929, sin embargo, es que la primera se debió a un fallo del sistema y la actual a un fallo humano en gran parte.

El gobierno español ha reaccionado muy tarde y muy lentamente a la crisis, dando a entender que la economía española era un simple victima. En un interesante análisis sobre las similitudes y diferencias con el caso de Estados Unidos los autores demuestran que la crisis española no es achacable a lo ocurrido en Estados Unidos, aunque esto haya actuado como detonador o haya contribuido a empeorar la situación. De hecho, las primeras quiebras de inmobiliarias españolas son anteriores al verano de 2007, cuando los primeros signos serios de crisis comenzaban a despuntar en Estados Unidos. Y, a gran diferencia de Estados Unidos, España tenía y aún tiene un sistema financiero bastante sólido, salvo varias cajas de ahorro, aunque los bancos grandes también prestaron con excesivo optimismo a las constructoras e inmobiliarias y esto vamos a verlo reflejado en sus resultados para 2009.

La receta de los autores para resolver la crisis en España es muy distinta a la Ley de Economía Sostenible, como si el crecimiento económico siguiera los dictados del Boletín Oficial del Estado. Entre otras cosas hace falta una profunda reforma educativa (una obsesión mía como saben mis lectores) y en el dual mercado laboral. No hay ningún misterio en por qué el paro sube más rápidamente en España que en cualquier otro país europeo y tal vez del mundo. Como bien dicen los autores es porque “no se producen ajustes salariales en ese mercado laboral altamente protegido e intervenido: el de los trabajadores indefinidos y los funcionarios.” Quienes pagan el precio durante los periodos de crisis son los trabajadores con un contrato de duración fija – las cifras de paro lo comprueben. La temporalidad del empleo bajo del 35% en 2007 (mucho más del doble de la Unión Europea) al 25% en el tercer trimestre del 2009, según la EPA, por destrucción de empleo y no porque los contratos fijos se convirtieran en contratos indefinidos.

Y el sector inmobiliario no es el único que tiene una burbuja. Hay también una burbuja educativa, como demuestra el hecho que a la hora de remunerar al graduado, el mercado aplica un importante descuento, es decir, valora poco el título. El premio salarial asociado a los estudios superiores es la mitad en España que en otros países, y, además, la tasa de desempleo entre los graduados es mayor que en Europa.

Se dice que José Luis Rodríguez Zapatero ha empezado a leer libros sobre economía. Este libro es de fácil y amena lectura y recomiendo que lo meta en su bolsillo y el de Mariano Rajoy y que se quede allí hasta que verdaderamente entiendan la crisis en España. Como bien sabe MAFO, es más fácil cambiar cuando las cosas van bien. Se ha perdido una gran oportunidad.
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