Droga en el Parlamento italiano
Andrea Donofrio
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adonofriohotmailcom/9/9/17
domingo 21 de febrero de 2010, 19:04h
La verdad que estoy sorprendido (y eso que no soy una persona que se sorprenda facilmente...) y casi la interpreto como una ocasión perdida. Me explico: el Parlamento italiano, que ya hemos descrito como un “lugar de perdición, mal sano y de inciucios”, decidió lanzarse en una peculiar iniciativa para demostrar la rectitud y la honradez de los representantes del pueblo italiano en un tema tan delicado como las drogas. Por eso, los parlamentarios se sometieron, de forma anónima y voluntaria, a un test antidrogas con el ambicioso proclamo de “lavar la imagen degradada de la política italiana”. Resultado: de los 232 parlamentarios sometidos (en Italia el Parlamento esta compuesto por 945 políticos, 630 diputados y 315 senadores- y se habla de deficit de representatividad!), uno dió positivo, esnifando cocaína. ¿Sólo uno? Hablaba de ocasión perdida, ya que podrian alegar el uso de estupefacientes y el consecuente estado alterado como justificación a la multitud de tonterías que dicen, a su ineptidud e incapacidad politica. Pues, tampoco es por eso.
Sin embargo, el resultado debe considerarse como algo positivo: recordamos que, hace pocos años, en un programa de la Televisión italiana (el equivalente a "caiga quien caiga") con la excusa de preparar un especial para el debate sobre los presupuestos generales, un periodista se apostó fuera del parlamento. Acompañado de una maquilladora, secaba el sudor de la frente de unos ingenuos parlamentarios, afirmando que este provocaba un molesto brillo: empero, no utilizaba un pañuelo normal, sino una toallita especial que detectaba si una persona había consumido drogas en las últimas 36 horas. De los 50 diputados sometidos de forma engañosa al test, el 32% resultó positivo.
A raíz de esto, surgen algunos interrogantes: en primer lugar, quien se somete de forma voluntaria a un test sobre droga sabiendo de usarla, ¿no es tonto de verdad? Luego, ¿por qué los pilotos de avión deben someterse a estos tipos de test de forma obligatoria? ¿Y los empleados de la administración pública? Y, ¿los militares? (a los "tres días", visita militar obligatoria a los 18 años, recuerdo que eramos 15 en el pelotón y teníamos que mear sobre un "tornasol" para detectar la presencia de droga y la extromisión deshonrada del cuerpo: nos mirábamos entre nosotros con perplejidad ya que nadie parecia "limpio"). Sorprende que en muchos empleos exigen eso y no para ser politicos (y ya son "exentos" de tener que aprender el ingles...). Sin embargo, creo que la peligrosidad de un político pueda considerarse superior a la de las categorías en que se exige este test. Esta gente decide nuestro futuro, discute las leyes y se preocupa que nuestros hijos (el de mi hermana...) no se droguen. Como siempre, reina la doble moral y las falsas hipocresias a la italiana.
Finalmente, el uso de droga podría representar una explicación comprensible de una campaña electoral como la que estamos asistiendo para la presidencia de algunas regiones de Italia. Sosa, sin ideas y monótona. Las calles de mi región están llenas de pancartas y cartelones publicitarios; me sorprendo una vez más de algunas cosas: la presencia de siempre las mismas caras y padrinos (pero si Grava y De Mita eran viejos cuando yo era niño, ¿còmo pueden seguir haciendo campañas electorales?), la ausencia de las pancartas publicitarias de De Gregorio (¿por fin se habrán dado cuenta que no cabìa su cara entera en los cartelones?), la presencia abrumadora de fotos de la Mussolini (confieso que la prefería como actriz de películas…"peculiares”), la novedad de la Carfagna (eso si, no me acostumbro –y considero sea una pena- verla con tanta ropa…) y muchas caras que tengo la impresión de haber visto ya. Si, ¿investigados o ya condenados? Pero bueno, Berlusconi cuenta un nuevo chiste: listas limpias y fuera de sus candidaturas personas investigadas o condenadas. Pues, si se aplicase de veras este criterio, me debería tocar pensar seriamente en candidarme, pero no por ganas si no por falta de personas que cumplan este requisito. Y, finalmente una pregunta me asalta… y ¿él? ¿Eso quiere decir que no volverá a candidarsi? Dura lex, sed lex…pero sospecho que él no conozca muy bien el latín y…tampoco el derecho.
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Politólogo
Andrea Donofrio es politólogo, experto en Relaciones Internacionales e investigador del Instituto Ortega y Gasset
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adonofriohotmailcom/9/9/17
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