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John Locke y los límites al poder

miércoles 24 de febrero de 2010, 19:34h
En su Segundo tratado sobre el gobierno civil, el filósofo y pensador inglés John Locke (1632-1704) dedicó un capítulo de clara centralidad al “alcance” del Poder Legislativo (Of the Extent of the Legislative Power), que consideraba como el poder “supremo”, no con relación a la comunidad soberana, sino a los demás departamentos de gobierno.

En cualquier caso, me parece que las restricciones allí estipuladas pueden ser aplicadas al gobierno entendido como un todo, es decir, con independencia de cada una de sus ramas. Si cabe esta interpretación, la primera de ellas sería que el gobierno no puede obrar a su arbitrio “sobre la vida y la fortuna de las personas”. En otras palabras, que no puede perseguir otro fin que el bien de la sociedad ni arrogarse “el derecho de destruir, esclavizar o empobrecer deliberadamente” a los ciudadanos.

En segundo lugar, Locke postulaba que las leyes debían ser “fijas y promulgadas” y que no podían ser modificadas en casos particulares. Tampoco podría el gobierno, so pena de subvertir su finalidad, “arrebatar ninguna parte de su propiedad a un hombre sin su consentimiento”, lo que implica que los tributos deben ser atribución exclusiva de una cámara electiva. Por último, aseveraba Locke, quien tenga en sus manos la facultad de sancionar las leyes no puede transferirla a otras pues “ese poder lo tiene únicamente por delegación del pueblo”.

Reglas simples, sobriamente enunciadas, pero de trascendente significación. Reglas que a estas alturas deberían estar incorporadas a la cultura y las prácticas políticas de todas las naciones pero que, en realidad, son frecuentemente ignoradas o aun violadas con los ciudadanos como víctimas y los poderosos como victimarios y beneficiarios directos de su proceder.

Habrá que confiar, pues, en que a fuerza de ser repetidas estas máximas lleguen a oídos de quienes las desatienden. De lo contrario, corresponde esperar pacientemente a que la democracia haga su labor y que futuros comicios, en tiempo y forma, consagren gobernantes que las respeten y las hagan valer.

Enrique Aguilar

Politólogo

ENRIQUE AGUILAR es director del Instituto de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica Argentina

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