La guerra de Iraq volvió a estar presente en el segundo combate cara a cara entre Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez Zapatero celebrado el pasado lunes en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid y difundido en directo a través de la televisión, la radio e Internet. Pero, al contrario de lo que viene siendo habitual desde hace más de cuatro años, este argumento esgrimido por el Partido Socialista contra el PP fue utilizado por el candidato popular para poner en evidencia una actuación contradictoria por parte del presidente del Gobierno con respecto a este asunto.
Durante su etapa en la oposición, Zapatero afirmó, en diciembre de 2003, en el Congreso de los Diputados: "Yo quiero que nuestros soldados puedan regresar cuanto antes, pero entiendo que debemos responsabilizarnos de lo que, por su voluntad, señor Aznar, hemos contribuido a desencadenar. Si abandonamos Iraq a su suerte, el desastre humano en ese país puede tener proporciones gigantescas".
En el segundo cara a cara electoral, Rajoy intentó con esta cita demostrar la irresponsabilidad de Zapatero una vez convertido en presidente de Gobierno al no atender a sus propias palabras y ordenar, como primera decisión al frente del nuevo Ejecutivo, la retirada las tropas españolas de Iraq sin tener en cuenta ese "desastre humano" que había augurado meses antes.
Además, el candidato popular puso sobre la mesa
la resolución 1546 aprobada en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por Zapatero y su Gobierno el 8 de junio de 2004, días después de la retirada de las tropas españolas de ese país. En el párrafo número 15 de este documento, el Consejo de Seguridad "pide a los Estados Miembros y a las organizaciones internacionales y regionales que presten asistencia a la fuerza multinacional, en particular con
fuerzas militares (...), para ayudar a satisfacer las necesidades del pueblo iraquí en materia de seguridad y estabilidad, de asistencia humanitaria, para la reconstrucción y para apoyar la labor de la UNAMI" (Misión de Asistencia de las Naciones Unidas para Iraq).
Extracto de la resolución 1546Basando su argumentación en este documento, el presidente del PP concluyó: "Es decir, usted después de irse, le pide a todos los países del mundo que manden fuerzas militares". Zapatero sólo encontró la ironía para rebatir a su contrincante: "¡Esto sí que va a ser exclusiva mundial, señor Rajoy… decir que yo apoyaba la guerra de Iraq después de las decisiones que hemos tomado!".
Lo cierto es que, como líder de la oposición, Zapatero aseguró que esperaría a una resolución de la ONU para ver qué decisión tomar con respecto a las tropas españolas si se convertía en presidente del Gobierno. José María Aznar había ordenado el envío de fuerzas de pacificación para estabilizar el país después de la ocupación británico-estadounidense. Más tarde, el líder socialista prometió que su primera decisión sería retirarlas. Así lo hizo el 19 de abril de 2004, sin esperar a la ONU. Un mes y medio después, el Consejo de Seguridad aprobó esta resolución en la que pedía el envío de fuerzas militares. Aunque José Luis Rofríguez Zapatero no mandara tropas a Iraq sí que, en la escena internacional, pidió, con su rúbrica, el envío de otras fuerzas extranjeras que harían el mismo trabajo que las españolas: estabilizar el país.

La resolución contó, en todo momento, con el apoyo del Gobierno español. Según ha podido comprobar EL IMPARCIAL, José Luis Rodríguez Zapatero destacó
en su primera intervención ante la Asamblea General de la ONU, el 21 de septiembre de 2004, la participación de España en la elaboración del documento. En la tribuna de la sede de la ONU en Nueva York aseguró que "lo que ahora importa es contribuir a restablecer completamente la soberanía e independencia de Iraq, de un Iraq democrático y en paz con sus vecinos. Por ello
España participó activamente en la elaboración de la resolución 1546 y va a seguir apoyando política y financieramente el proceso de normalización política y el fortalecimiento de instituciones democráticas iraquíes", añadió el presidente. Eludió, en ese momento, hablar del envío de fuerzas militares solicitado por el Consejo de Seguridad en esa resolución.
Extracto de la intervención de José Luis Rodríguez Zapatero
ante la Asamblea General de Naciones Unidas
el 21 de septiembre de 2004Para terminar este capítulo en el debate, Rajoy añadió que, en cambio, Zapatero no se atreve a hablar de las misiones de las fuerzas armadas españoles en Afganistán y en Líbano. La única defensa que encontró el candidato socialista a estos argumentos fue que estas misiones cuentan con el amparo del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Lo mismo ocurre con la misión encomendada a esas "fuerzas militares" solicitadas por el máximo organismo de la ONU en la citada resolución firmada por el Ejecutivo español.