www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Ritmo de vanguardia

Pasado y presente prometedor de la cultura hip hop

jueves 06 de marzo de 2008, 13:17h
Esta nueva generación, ya criada a la sombra de las nuevas tecnologías, ha tenido la posibilidad de conocer la cultura hip hop tanto en las calles, en el universo online (y sus casi infinitas posibilidades), como por la herencia de esos hermanos de mayores que importaban vinilos. Porta acaba de publicar "En boca de tantos", su primer álbum tras dos maquetas de gran éxito en la red.

Habla sin rodeos, con golpes concisos repartidos en todas las direcciones. Bases previsibles, letras personales, puyas hasta al apuntador, contundentes y con talento. Una nueva generación, con las raíces anteriores y proyección en lo venidero. Un cruel retrato social cargado de pesimismo, carente de fe salvo en sí mismo.

Ritmo brutal para saldar cuentas con los rivales de rima en "Todos contra mí". Aunque a veces representa lo contrario como en "Aprecia lo que tienes". O la reflexión política en "Una sociedad un tanto rara". Mucho egocentrismo ("En boca de tantos"), poca originalidad, conflictivo ("Sobre el famoso tema"), talento indiscutible para hacerse valedor de un hueco en los altares del hip hop español junto con gente como.





Pero toda esa cultura, o al menos el origen de ella, parte de Afrika Bambaata, uno de los pioneros de la cultura del hip hop desde los platos de un club de Nueva York. El hip hop, de escasa tradición en España, abarca toda una cultura. El propio Bambaata fue el primero en usar el termino refiriéndose al movimiento que estaba ocurriendo en las barriadas pobres de Nueva York, y que incluía tanto la música (funk, rap,djs), como pintura (grafitti), o baile (hustle, lindy hop…).

Parte clave de esa cultura es el rap, un elemento de auge en España y con unas raíces lejanas en culturas como la rusa. En Rusia la vieja chastushka es un tipo de poesía tradicional oral que se recita improvisando irónicamente sobre unas bases. Se ve en las payadas sudamericanas, donde dos interlocutores se retan hasta quedar sin replica, marcado el ritmo únicamente con una guitarra. O los versolaris vascos que improvisan al momento sus versos siguiendo unas reglas de rima y métrica concretas.

El rap en España comenzó a tener cierta trascendencia tras la publicación de "Madrid, Zona Bruta" (1994) de El Club de los Poetas Violentos. Un grupo fresco con ideas propias que dio un gran impulso al género. Por la época también aparecen los primeros trabajos de los mallorquines La Puta Opepé. Después vendrían otros de gran acogida, notable éxito y mayor trascendencia como Violadores del Verso (1998) o más recientemente La Excepción.

Todos ellos dieron un empujón a la cultura hip hop, ellos habían recibido sus influencias, las habían hecho propias y las dejaron para quien las quisiera tomar. Porta se reconoce seguidor de la técnica de los gente como el maño Kase O, que a los trece años grabó su primera maqueta, o el alicantino Nach, y afirma desafiante que: "Falta más respeto a la cultura del rap". En un encuentro con sus fans que encajan en perfiles tan amplios como Los 40 Pricipales o una radio underground. Puede que tenga razón, pero los grandes movimientos se hacen con cambios pequeños.