Este jueves tomará posesión del cargo
Sebastián Piñera se prepara para dirigir la reconstrucción de Chile
miércoles 10 de marzo de 2010, 12:01h
Sebastián Piñera, el primer presidente de derecha elegido en Chile en medio siglo, quería llegar a La Moneda para aplicar "una nueva forma de gobernar", pero el terremoto del 27 de febrero le obligará a cambiar de planes para dedicarse a la reconstrucción de un maltrecho país.
Piñera recibirá el jueves la banda presidencial de la socialista Michelle Bachelet, quien auguró que la reconstrucción de Chile puede durar prácticamente los cuatro años que gobernará su sucesor, quien el pasado 17 de enero venció en las urnas a Eduardo Frei, candidato de la gobernante Concertación, por un estrecho margen.
El presidente electo ya anunció que el suyo será un cambio de mando "austero", que dará paso a un gobierno marcado de antemano por el terremoto que ha causado hasta el momento 497 muertos y más de dos millones de damnificados. "Nuestro futuro gobierno no va a ser el del terremoto, va a ser el de la reconstrucción", afirma el presidente electo, quien ha anunciado que tratará de modificar los Presupuestos de 2010 con el fin de adecuarlos a ese objetivo.
Sólo un día después de la catástrofe, Piñera afirmó que destinará el 2 por ciento del presupuesto del Estado a la reconstrucción de las zonas afectadas, que son especialmente las regiones sureñas del Maule y del Biobío. Para ello se ha marcado tres etapas, la primera encontrar a los desaparecidos, restablecer los servicios básicos y reactivar el aparato productivo; la segunda, reformular el programa de gobierno que tenía antes de la catástrofe, y la tercera, poner en marcha el plan de reconstrucción "Levantemos Chile".
A falta de cifras globales, el gobierno de Bachelet ha estimado que serán necesarios entre 1.000 y 1.200 millones de dólares (737-885 millones de euros) para reparar las infraestructuras dañadas, y otros 3.600 millones (2.600 millones de euros) para reconstruir los hospitales públicos. Para poner en pie a las regiones más devastadas por el seísmo, Piñera espera contar con el apoyo de la Concertación de centroizquierda, que después de veinte años en el poder se ha mostrado dispuesta a ejercer una oposición responsable.
Piñera ha hecho continuos llamamientos a establecer un gobierno de unidad nacional incluso antes de que el terremoto trastocara sus planes, pero sólo consiguió convencer al democristiano Jaime Ravinet, que será su ministro de Defensa. El propio Piñera simpatizó cuando era joven con la Democracia Cristiana -uno de los cuatro partidos de la Concertación- y votó contra la continuidad del dictador Augusto Pinochet (1915-2006).
Y aunque en su coalición figuran aún muchos partidarios de la dictadura (1973-1990), él siempre ha condenado la violación de los derechos humanos perpetrada durante ese régimen militar. Católico practicante, Piñera se declara contrario al aborto y al matrimonio entre personas del mismo sexo, pero apoyó la ley del divorcio, es partidario de repartir la píldora poscoital y de reconocer determinados derechos a las parejas de hecho.
Doctor en Economía por la Universidad de Harvard, Sebastián Piñera fue senador entre 1990 y 1998 por Renovación Nacional, uno de los dos principales partidos de la Coalición por el Cambio, y en 2005 perdió en las elecciones presidenciales ante la propia Bachelet.
Nacido en Santiago de Chile en 1949 en el seno de una clase media, está casado desde 1973 con Cecilia Morel, es padre de cuatro hijos y posee una fortuna calculada en unos 2.000 millones de dólares (1.500 millones de euros), según la revista Forbes. Sus propiedades incluyen un canal de televisión, grandes extensiones de tierras en el sur de Chile y un importante paquete accionarial del equipo de fútbol Colo Colo del que no se ha querido desprenderse.
Piñera ya ha vendido el 9,76 por ciento de la propiedad de la clínica Las Condes, una de las más modernas y exclusivas del país, un paquete por el que recibió 37 millones de dólares (27 millones de euros). En cambio, no podrá cumplir con su promesa de enajenar todas las acciones que posee en LAN, considerada la principal aerolínea de Latinoamérica.
El presidente electo ya se deshizo del 19,03% de las acciones de esa aerolínea, una operación que le reportó unos 1.230 millones de dólares (911 millones de euros), pero aún posee otro 11,33% de esa propiedad. La semana pasada, Piñera prorrogó la venta de ese paquete hasta el 30 de abril debido al terremoto, que no sólo ha trastocado sus planes de gobierno sino también sus promesas de campaña.