Europa condena al totalitarismo cubano
viernes 12 de marzo de 2010, 01:54h
La declaración aprobada por el pleno de la Eurocámara en la que se rechaza sin paliativos la situación de los derechos humanos en Cuba no ha debido gustar mucho ni en La Habana ni en Madrid. No sólo por la dureza de su redacción, sino por reflejar el sentir mayoritario de todo el continente -509 votos a favor por sólo 30 negativos- en lo que se refiere al totalitarismo castrista. Ello da al traste con la pretensión del ejecutivo español, empeñado en edulcorar permanentemente el amargo sabor de la dictadura cubana, sobre cuya conciencia pesa estos días una muerte más, la de Orlando Zapata. Dicha muerte ha sido el desencadenante de la condena europea, a la sazón totalmente lógica.
Porque no se entendería que en el continente que fue cuna de las libertades cívicas se aplicasen paños calientes con un régimen dictatorial que las pisotea desde hace más de medio siglo. El mensaje no ha podido ser más claro: la Europa de los 27 condena los totalitarismos, y no consiente que se violen los derechos humanos. Aunque quizá deba hacerse la precisión de que entre todos los socios que conforman la Unión, sólo uno no comparte dichos postulados, y es precisamente quien ostenta la presidencia rotatoria, España. El Gobierno que preside José Luis Rodríguez Zapatero se ha caracterizado siempre por su gran sintonía con “estadistas” de la talla de Hugo Chávez o Fidel Castro, y por ahí el Viejo Continente no está dispuesto a pasar. En Europa podrá haber diferentes tendencias políticas, pero siempre bajo el amparo de las reglas de juego democrático y del respeto a los derechos humanos. Sin esos dos postulados no hay nada de que hablar y, por tanto, no ha lugar a modificación alguna en tanto en cuanto no haya democracia en Cuba. Lo demás sobra.