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Conversación en la facultad

jueves 18 de marzo de 2010, 19:08h
He acabado la clase y he subido a verle. La vida en la universidad comprende el trato con los alumnos, separados, me temo, por la edad y el territorio del ciberespacio en el que habitan, y el trato con los mayores, con los maestros. Los maestros no son necesariamente de nuestra disciplina, pero nuestro entendimiento con ellos, mitad intelectual, mitad cordial, es pleno. Somos sus deudores, por lo que nos pueden aportar pero sobre todo por lo que hemos aprendido de ellos, y no sólo en la escuela, sino en la vida.

Elías Diaz es el maestro al que voy a ver. No conozco a muchos universitarios tan felices con el modesto menester nuestro de enseñar y aprender. Es un caso claro de quien profesa el trabajo gustoso del que hablaba Juan Ramón, del hombre que ha encontrado su vocación, esto es, su sitio en la vida, y lo reconoce. Elías no está en la Universidad de paso, esperando una oportunidad mejor o diferente, como tantos otros; sólo disfruta de lo que tiene y se le nota.

Está sobre un libro acerca de García Morente, tomando notas de una tesis cuyo tribunal integrará dentro de unos días. Hablamos del contexto de nuestros intelectuales de la República, y que no sólo era un telón de fondo histórico, una circunstancia enmarcadora pero no decisiva, como ocurre en el pensamiento contemporáneo europeo. El contexto en el caso español, fue la Guerra civil, que en García Morente, sobre una tragedia en su biografía personal familiar, determinó el viraje en su orientación de filósofo, otrora neokantiano y orteguiano, hacia el neotomismo y el conservadurismo extremo de su catolicismo de los últimos años de su vida. La Guerra civil detuvo en seco el progreso de nuestra Universidad, en concreto de nuestras dos Facultades madrileñas, la de Letras y la de Derecho, y acabó con el fruto, ya mas que en flor, de una escuela española de Derecho Público, los Pérez Serrano, Ayala, Llorens, Gomez Orbaneja, Bayón, T.González ,Cáceres, Recasens, de gente en torno a Jiménez Asua, etc. Una generación en paralelo a la literaria del 27 en buena parte formada fuera y que querían afrontar la modernización de la universidad al tiempo de la sociedad en la que vivían.

A finales del primer año de la Guerra civil murió, premonitoriamente, Miguel de Unamuno. Pregunto a Elías sobre un libro acerca del escritor vasco de un matrimonio francés de hispanistas. Quizás, después del libro de Colette y Jean-Claude Rabaté, esté ya dicho casi todo acerca de la peripecia vital del pensador bilbaíno, que Elías conoce mejor que nadie no sólo sobre el rastro escrito del biografiado sino a través del testimonio de la propia familia, especialmente de sus hijos Fernando y Felisa, a los que trató en Salamanca. Coincido con Elías Diaz en que la fuerza de Unamuno es inseparable de su talento literario, de su pensamiento vehemente volcado plenamente sobre los problemas nacionales de España, así como de su entronque con dos importantes corrientes ideológicas como son el marxismo y el existencialismo.

De la importancia del marxismo en la formación del pensamiento de Unamuno dio cuenta en su día Pérez de la Dehesa, en un libro memorable El Primer Unamuno, y yo encontré la huella del mismo, con su firma y sin ella, en muchos números de la Lucha de clases, el periódico del socialismo vizcaíno de finales del siglo XIX. No se si el existencialismo de Unamuno, especialmente su relación con Kierkegaard, es tan valorado, pero sin esa dimensión no se entiende el alto aprecio de nuestro autor en el pensamiento contemporáneo, parecido sino mayor, al de Ortega.

No he perdido la mañana. Elías Diaz, sin hablar de la magnífica escuela de filósofos del derecho que ha propiciado, es una referencia de nuestro pensamiento jurídico. Muchos vimos con una nueva luz, informada y crítica, nuestra vocación universitaria desde la aparición, cuando éramos unos jóvenes en los primeros años de Facultad, de su Estado de derecho y sociedad democrática, en 1966. En este estudio, insuperado, mi generación encontró razones y argumentos sobre los que afirmar la democracia constitucional de España.

Juan José Solozábal

Catedrático

Juan José Solozabal es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Madrid.

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